La Unidad Fénix de Drones de la Policía Local de Vigo ha desarrollado durante los últimos días varios operativos de vigilancia aérea destinados a combatir el furtivismo en el litoral vigués y a reforzar la prevención de incendios forestales en diferentes montes del municipio.
Uno de los dispositivos más destacados tuvo lugar el pasado 13 de junio en la zona de la Praia da Etea y el arenal de Ríos, donde los agentes desplegaron un operativo de control y prevención de la extracción ilegal de bivalvos. La actuación se realizó en coordinación con la torre de control del Aeropuerto de Vigo para garantizar la seguridad de las operaciones aéreas.
Durante las labores de vigilancia, los drones localizaron sobre las 20:15 horas a un hombre que portaba dos botellas de plástico y un capacho en la Praia de Ríos. Tras un seguimiento discreto, los agentes comprobaron cómo removía la arena con el objetivo de capturar bivalvos.
La vigilancia permitió además detectar la presencia de un segundo individuo que, presuntamente, realizaba labores de vigilancia para alertar de una posible presencia policial. Ambos fueron identificados y advertidos por los agentes.
Sin embargo, unos cuarenta minutos después, el supuesto furtivo regresó a la zona y volvió a ser localizado realizando labores de extracción de marisco. Al percatarse de la presencia policial, el hombre devolvió al mar los bivalvos que acababa de recoger, aunque los agentes constataron la actividad ilegal y propondrán una denuncia ante la Consellería do Mar.
Según la Policía Local, el identificado es reincidente en este tipo de prácticas, por lo que se intensificará la vigilancia en la zona para evitar nuevas actuaciones furtivas.
Paralelamente, la Unidad Fénix desarrolló esta semana un amplio operativo de vigilancia forestal en algunos de los principales montes del término municipal de Vigo. Las inspecciones se centraron en áreas consideradas especialmente sensibles durante la época estival, como San Miguel de Oia, Coruxo, Anduriña de Comesaña, Monte dos Pozos, Valladares, Saiáns, Monte Alba y Cepudo.
El objetivo principal fue detectar de forma temprana posibles focos de incendio, quemas incontroladas o cualquier actividad que pudiera representar un riesgo para el entorno natural. Para ello se emplearon aeronaves no tripuladas equipadas con sistemas de captación de imágenes en tiempo real, capaces de supervisar amplias superficies forestales y zonas de difícil acceso para las patrullas terrestres.
Durante el desarrollo de este operativo preventivo no se detectaron incendios ni incidencias que requiriesen la intervención de los servicios de emergencia.
