El Belén artesanal en movimiento más famoso del Val Miñor y uno de los más espectaculares de Galicia, fue visitado a pesar del mal tiempo por más de 10.000 personas en los poco más de 30 días que estuvo abierto al público en el Centro Neural A Coelleira de Gondomar.
Este es el sexto año que su creador, el artesano baionés afincado en Gondomar, Fernando Fernández, Nando, instala este Belén gigante en la villa Condal que atrae a miles de personas de todas partes de España. “Han venido muchos colegios del Val Miñor y algún que otro centro escolar de Galicia, pero también se acercaron excursiones del País Vasco, Barcelona, Valencia, Sevilla, Extremadura, Santiago o A Cañiza”, comenta orgulloso Nando.
En sus más de 75 metros cuadrados en forma de “U” estaban representados “el Faro de Alejandría, séptima maravilla do mundo, Egipto, parte del pueblo romano simbolizado por Herodes, el Belén y Judea, un mercado tradicional, un molino de viento, juegos de niños perdidos como la billarda, las bolas, la comba o los peones”, apunta el gondomareño, quien trata de recopilar trabajos perdidos como el de “zoqueiro” o el de los «carpinteiros de Ribeira».
Las cifras de esta colosal representación artesanal asustan. Más de dos kilómetros de cables para darles energía a las 191 figuras en movimiento conectadas a los 206 enchufes, 135 motores reciclados de microondas y alguno que otro comprado, siete fuentes, un río y 630 figuras estáticas.
La devoción de Nando por los Belenes es tal que lleva 35 años dedicándose a ello. “Es incalculable el dinero que llevo gastado. No me aporta ningún beneficio, lo hago porque me gusta. No se cobra entrada a nadie, pero hay gente que dona dinero para el mantenimiento del nacimiento porque tiene muchos gastos, siempre se estropea algo, sobre todo motores. Para el próximo año, más y mejor”, concluye Nando.
