Más de 130 personas participaron este domingo en las visitas guiadas organizadas por el proyecto Fortalezas da Fronteira, una jornada dedicada a conocer la evolución histórica de los sistemas defensivos de Tui y Valença do Minho, dos enclaves clave para comprender la configuración de la frontera entre Galicia y Portugal.

La programación incluyó dos recorridos complementarios. Por la mañana, la arqueóloga e investigadora Rebeca Blanco-Rotea condujo una visita por el recinto fortificado medieval de Tui, mientras que por la tarde el arquitecto e investigador Tiago Rodrigues guio un itinerario por la Fortaleza de Valença do Minho. Ambas actividades permitieron a los asistentes descubrir cómo las fortificaciones condicionaron durante siglos el urbanismo, el paisaje y la organización del territorio en ambas orillas del río Miño.

Los recorridos contaron, además, con la presencia institucional de los alcaldes de ambas localidades. El regidor de Tui, Enrique Cabaleiro, dio la bienvenida a los participantes en la visita matinal, mientras que el alcalde de Valença do Minho, José Manuel Carpinteira, hizo lo propio en la actividad celebrada por la tarde en la ciudad portuguesa.

Durante el recorrido por Tui, Rebeca Blanco-Rotea explicó que la ciudad conserva un sistema defensivo formado por dos grandes etapas históricas, el recinto amurallado medieval y las posteriores fortificaciones modernas. La superposición de ambas estructuras sobre el actual entramado urbano convierte su interpretación en una tarea compleja, ya que muchos de sus elementos han quedado integrados entre viviendas, calles, patios y edificaciones posteriores.

La arqueóloga destacó la importancia de la muralla construida en el siglo XII, diseñada para proteger la ciudad mediante un recinto de planta irregular adaptado al terreno y reforzado con torres, puertas de acceso y otros elementos defensivos que fueron evolucionando con el paso de los siglos, como la barbacana bajomedieval y otras modificaciones posteriores.

Los participantes pudieron identificar distintos tramos conservados de la muralla y conocer cómo la evolución urbana fue transformando la imagen original de la fortificación sin borrar completamente su huella histórica.

Por la tarde, el protagonismo se trasladó a la otra orilla del Miño con una visita a la Fortaleza de Valença, considerada uno de los conjuntos defensivos más importantes de Portugal y declarada Monumento Nacional desde 1928.

Tiago Rodrigues explicó la evolución de esta fortificación, cuyos orígenes se remontan a los siglos XII y XIII, aunque alcanzó su configuración actual durante la Guerra de la Restauración portuguesa, cuando fue transformada en una moderna plaza fuerte abaluartada dotada de baluartes, fosos, revellines y un sofisticado sistema defensivo.

Durante el recorrido, los asistentes conocieron la organización de espacios como la Coroada, así como la función estratégica de sus baluartes para controlar el territorio, el paso del río Miño y las comunicaciones con Galicia. El excelente estado de conservación del recinto permite comprender hoy la magnitud de una de las fortalezas más relevantes del Alto Miño.

Las visitas forman parte de la programación abierta de Fortalezas da Fronteira, un proyecto que combina investigación arqueológica, divulgación, formación y voluntariado para poner en valor el patrimonio defensivo de la frontera galaico-portuguesa.

La iniciativa se desarrolla estos días en torno al yacimiento arqueológico de As Torres, en San Miguel de Taborda (Tomiño), dentro de un campo internacional de voluntariado de la Xunta de Galicia en el que participan jóvenes procedentes de Galicia, distintos puntos de España, Italia, Colombia y México. Además, la campaña cuenta con alumnado en prácticas de la Universidade do Minho y de la Universidade de Santiago de Compostela, reforzando su carácter académico e internacional.