ALFREDO

El Club Evo España en Galicia organiza este año la XVI Reunión Internacional de Mitsubishi Lancer Evo. 74 de estas bellezas sobre cuatro ruedas llegaron este viernes a Oia. Sus ocupantes, no sólo disfrutarán al volante de este coche japonés que triunfó en los mejores campeonatos del mundo, sino que también compartirán experiencias e historias de un vehículo que cada vez está más valorado.

Son 160 personas procedentes de diferentes lugares de España los que harán rugir las máquinas que hay debajo de los capós. Sus motores a gasolina 2000 turbo 16 válvulas de 280 y 295 CV hacen de este coche uno de los más potentes del mercado. Un vehículo que lejos de devaluarse, incrementa su valor con el paso de los años y su precio puede superar los 45.000 euros hoy en día.

«El primer Mitsubishi Lancer Evo se fabricó en 1992 y el primero que llegó a España fue el Evo 5. La marca japonesa dejó de fabricar esta maravilla en el 2011, por eso ahora el precio está muy elevado y lo pagas más que nuevo. Hay algún modelo que sobrepasa las seis cifras», comentan Fabián Saavedra y Alfredo Piñeiro, miembros de Club Evo España en Galicia y organizadores del evento de este año.

Reconocen que cuesta mucho mantener un Mitsubishi Lancer Evo. «El aceite del motor hay que cambiárselo cada 5.000 km, el del diferencial y la caja de cambios cada 10.000 y gasta mucha gasolina, pero son coches de colección. Eran con los que corrían los mejores pilotos en los campeonatos del mundo, en el nacional o en el gallego y ganaban. Eran los coches que todos de pequeños vimos correr y ganar, porque eran los mejores y todos queríamos uno», comentan.

Cada año la Reunión Internacional de Mitsubishi Lancer Evo se celebra en un lugar distinto de España que los 87 socios de esta organización sin ánimo de lucro eligen mediante votación.

Este viernes llegaron al hotel Glasgow de Viladesuso, donde descansaron, para el sábado a primera hora de la mañana arrancar los motores para hacer una ruta por la costa desde Oia pasando por Baiona, Nigrán, Samil y Mos, donde visitarán la exposición de coches del coleccionista Manuel Ferreira.

Al finalizar, los participantes se acercarán al circuito de A Madalena en Forcarei para realizar tandas toda la tarde y disfrutar de un buen polbo á feira preparado por un pulpeiro. Al rematar la jornada, los asistentes regresarán al hotel de Oia para degustar una mariscada y descansar. Ya el domingo por la mañana, arrancarán hacia Santiago de Compostela para visitar la Catedral, conocer el casco vello y comer en la capital gallega, con lo que finaliza este año la quedada.