El delegado del Gobierno en Galicia, José Miñones, apoyó hoy la mejora de la movilidad transfronteriza entre A Guarda y Caminha como conexión costera entre España y Portugal. Se expresó así tras reunirse con el alcalde, Antonio Lomba, acompañado por la subdelegada en Pontevedra, Maica Larriba, y antes de hacer un recorrido por el Concello.

José Miñones explicó que la Agrupación de Cooperación Transfronteriza, dependiente de la Diputación de Pontevedra, realizará un estudio sobre las posibilidades de mejora de la movilidad entre las dos orillas del Miño. “Consideramos que puede ser muy interesante para cohesionar las localidades de Caminha y de A Guarda”, destacó.

Tanto el delegado del Gobierno como el alcalde están pendientes de la conclusión de este estudio porque consideran que el vecindario de ambos lados del río tiene derecho “a mantener una movilidad sostenible y que además favorezca el tránsito del Camino Portugués por la costa”, abundó.

José Miñones detalló que el Ministerio para la Transición Ecológica está implicado en la protección litoral de A Guarda, afectado por la dinámica de la desembocadura del Miño. De hecho, entiende que una de las principales problemáticas está vinculada con el litoral, en el que actúa el Gobierno.

Un ejemplo es la Playa de A Lamiña, donde Costas creó un dique 90 metros de longitud por 130.000 euros. El objetivo es evitar riesgos vinculados con inundaciones ante la acción del mar. Además, A Guarda cuenta con la protección especial de la figura Red Natura 2000, que garantiza el cuidado en las actuaciones.

En el Concello también está el campo de concentración de Camposancos, utilizado durante la Guerra Civil. Esta instalación cuenta con una aportación del Gobierno, a través de la Secretaría de Estado de Memoria Democrática, para recordar la historia de los 2.000 presos y 50 asesinados. Corresponde a la primera línea de aportaciones de este ámbito que llega a Galicia.

La visita del delegado y la subdelegada en Pontevedra incluyó el campo de concentración de Camposancos y las playas de Armona y Muíño. Allí pudieron conocer de primera mano la situación, acompañados por el alcalde, Antonio Lomba.