La Comisión de Seguimiento de la N-550 volvió alzar la voz este martes con una concentración y un corte de tráfico en el cruce con el Camino da Quiringosta, en Mos, para reclamar al Gobierno central actuaciones urgentes que mejoren la seguridad en uno de los tramos más conflictivos de esta carretera estatal.

La movilización tuvo lugar en el mismo punto donde hace apenas unos días una peregrina fue atropellada mientras cruzaba la N-550, un accidente que ha reavivado las reivindicaciones vecinales y ha servido de detonante para una nueva protesta.

La convocatoria contó con un amplio respaldo institucional y social, con la participación de representantes de todos los grupos políticos con presencia en la Corporación municipal, miembros de la Comisión de Seguimiento de la N-550, asociaciones vecinales, colectivos sociales y numerosos vecinos.

La protesta se produce pocos días después de la reunión de la Mesa do Camiño, en la que participaron representantes del Xacobeo 2027, de la Xunta de Galicia, de la Diputación de Pontevedra, del Concello de Mos y de entidades vinculadas al Camino Portugués.

Entre las medidas planteadas figuran la construcción de un paso elevado o subterráneo para los peregrinos, la conversión de determinados tramos de la N-550 en travesía urbana y la instalación de un radar fijo con límite de 50 kilómetros por hora en una de las zonas de mayor riesgo.

«No vamos a parar»

La alcaldesa de Mos, Nidia Arévalo, agradeció la respuesta de la ciudadanía y dejó claro que las movilizaciones continuarán mientras no exista un compromiso firme por parte del Estado.

«Hoxe Mos deu unha nova mostra de unidade para defender unha causa que nos afecta a todos. Pero tamén quero deixar claro que esta non será a última mobilización. Mentres non haxa compromisos firmes e actuacións reais por parte da Administración do Estado, seguiremos convocando cantas accións sexan necesarias», afirmó.

La regidora insistió en que la realidad de esta carretera ha cambiado y que debe adaptarse al intenso uso que soporta diariamente. «O que estamos esixindo é unha travesía urbana. Esta estrada xa non funciona como unha estrada convencional. Aquí conviven todos os días veciños de Mos e do Porriño, peregrinos, persoas que van aos comercios, aos seus traballos ou aos servizos da zona. A realidade da N-550 cambiou e a estrada ten que adaptarse a esa realidade», señaló.

Arévalo recordó que el Concello lleva años alertando de la peligrosidad de este tramo y reclamando soluciones. «Levamos anos advertindo do perigo desta estrada. Non queremos ter que lamentar unha nova desgraza para que se actúe. O que está a pasar aquí vese todos os días», aseguró.

La alcaldesa también puso el foco en la realidad cotidiana de la vía, utilizada no solo por peregrinos, sino también por numerosos residentes. «Aquí non só pasan peregrinos. Todos os días vemos persoas maiores, cadeiras de rodas, carriños de bebés e centos de veciños que se desprazan a pé entre Mos e O Porriño. Non é razoable que teñan que facelo asumindo este nivel de risco», lamentó.

Además, reclamó el desbloqueo de proyectos pendientes desde hace años, como el del Tablado de Louredo, que, según explicó, continúa paralizado y obliga a algunos vecinos a realizar largos desplazamientos para acceder a sus viviendas.

La alcaldesa concluyó con un mensaje de firmeza dirigido al Ministerio de Transportes. «Estamos fartos, estamos cansos e non imos cesar nesta reivindicación ata que a N-550 deixe de ser un problema para a veciñanza e para os peregrinos», sentenció.

El Concello de Mos reiteró su disposición a seguir colaborando con el resto de administraciones y con los colectivos implicados para impulsar actuaciones que permitan reducir la siniestralidad y garantizar un tránsito más seguro para vecinos, peregrinos y el conjunto de usuarios de una carretera cuya transformación consideran ya inaplazable.