Negocios y vecinos de Tomiño conocen algo mejor desde hoy las claves a tener en cuenta con la nueva Ley de residuos que desde el pasado 30 de junio obliga a todos los negocios y hostelería a separar su basura orgánica de manera obligatoria y sin excepciones. Personal técnico del Revitaliza de la Diputación estuvo en el mercado municipal para explicar, de la mano de las maestras composteiras del Concello, cuáles son los principales cambios tanto para hostelería como para los domicilios particulares.

En primer lugar, los técnicos Silva y Pintos subrayaron que la nueva Ley establece que todos los productores de basura deben responsabilizarse de su separación y correcta gestión. Por eso, si en el municipio aún no hay desplegada una red de recogida de residuos orgánicos y existe un negocio que los produce, ese negocio debe hacerse con un composteiro individual o llamar al Concello para pedir que habilite un composteiro comunitario o un colector marrón en las cercanías a ser posible. En otro caso, debería contratar un gestor de biorresiduos que pase a recogerlos y se encargue de tratarlos debidamente.

En ese último caso, el negocio debe poder acreditar su correcta gestión si se lo requieren en una inspección. De hecho, la Ley indica que las administraciones, tanto Xunta como Concellos, tienen deber de realizar inspecciones, habiendo multas elevadas para aquellos negocios que incumplan. Se cosidera infracciones graves el vertido o abandono de basura o también impedir la inspección y control y las sanciones por estos motivos pueden ir desde 2.000 a 100.000 euros.

Por otra parte, en el caso del vecindario, todos los Concello de más de 5.000 habitantes están obligados a recoger separadamente todas las fracciones de la basura, incluida la orgánica, ya bien por composteiros –como Tomiño- o colector marrón. El Concello miñoto es de los pocos en la provincia y en toda Galicia que está preparado para poder acercarse a las cifras de reciclaje que exige la normativa gracias a que lleva trabajando mucho en los últimos años para desplegar su red de composteiros.

Según subrayó el personal técnico es preciso que sobre todo las personas propietarias de negocios cambien su filosofía con respeto a sus deberes anteriores con respeto a los residuos, ya que con la nueva normativa, y parafraseando al vicepresidente de la Diputación César Mosquera, se está produciendo una gran ‘revolución’ que no permite al comercio y hostelería poner excusas y ‘echar balones fuera’ alegando que los Concellos no prestan los servicios.