El Parque Nacional Marítimo-Terrestre de las Illas Atlánticas de Galicia ha promovido una nueva campaña arqueológica en el Castelo dos Mouros, en la isla de Ons, con el objetivo de ampliar el conocimiento sobre la ocupación castreña y romana de este enclave. Los trabajos, que ya han comenzado, se prolongarán durante cuatro semanas y están siendo desarrollados por investigadores del Grupo de Estudos de Arqueoloxía, Antigüidade e Territorio (GEAAT) de la Universidade de Vigo.

La intervención se concentra en dos áreas que ya fueron objeto de sondajes arqueológicos en 2025: la terraza intermedia del castro y el espacio situado fuera de la muralla, al este del asentamiento. El objetivo es obtener nuevos datos que permitan determinar cómo evolucionó la ocupación del enclave a lo largo del tiempo.

Las campañas desarrolladas por el GEAAT desde 2021 han permitido constatar que el Castelo dos Mouros estuvo habitado durante nueve siglos, aunque con diferentes estrategias de asentamiento. Mientras que la población castreña ocupó principalmente el interior del recinto amurallado, los asentamientos romanos se concentraron en las zonas bajas y pudieron extenderse por la ladera que desciende hacia la playa de Canexol.

Los trabajos realizados en 2025 confirmaron además que el enclave tuvo una ocupación densa tanto durante la época castreña como en la romana, aportando nuevos elementos para reconstruir la evolución histórica de este espacio.

Uno de los principales objetivos de la actual campaña es ampliar la zona excavada en la terraza intermedia, donde las intervenciones anteriores permitieron localizar dos estructuras circulares de época castreña. Los investigadores confirmaron en esta zona la presencia de dos cabañas redondeadas de la Edad del Hierro, además de materiales datados en el siglo I a.C. Hasta el momento, en este sector no se han localizado materiales ni construcciones de época romana, por lo que los trabajos pretenden determinar si existieron diferentes fases de ocupación.

Alba Rodríguez, directora de la intervención, explica que la aparición de restos estructurales llevó al equipo a plantear una ampliación de la zona excavada para caracterizar mejor el poblamiento. “A aparición de restos de estruturas levounos a propoñer un proxecto en 2026 para ampliar a zona escavada e intentar caracterizar mellor o poboamento na sondaxe da terraza intermedia, na que se localizaron dúas estruturas redondas de época castrexa”, señala.

La segunda zona de actuación se encuentra fuera de la muralla, hacia el este del asentamiento. En la campaña del pasado año, los arqueólogos localizaron en este punto una pequeña parte de un edificio de época romana, un hallazgo que apunta a que el asentamiento pudo extenderse más allá del recinto castreño.

Los datos disponibles sugieren que esta construcción romana podría haber estado cubierta con tégulas, piezas cerámicas utilizadas habitualmente en las cubiertas de los edificios romanos. Su localización también refuerza la hipótesis de una conexión entre este asentamiento y las estructuras productivas identificadas en las proximidades de la playa de Canexol.

En esta zona baja ya se habían localizado restos relacionados con fábricas de salazón y procesado de pescado, evidencias que apuntan a la importancia de la actividad productiva durante la época romana.

La investigación desarrollada en el Castelo dos Mouros está permitiendo reconstruir un largo proceso de ocupación. En campañas anteriores, los arqueólogos localizaron en la terraza inferior tres cabañas castreñas, sobre las que posteriormente se construyó una gran estancia de época romana, un ejemplo de la sucesión de estructuras que caracteriza este enclave.

Precisamente, uno de los objetivos de la actual intervención es comprobar si en los dos sectores seleccionados se produjeron también diferentes fases de ocupación. “O obxectivo desta campaña é verificar nestes puntos se houbo ou non sucesivas etapas de ocupación”, explica Rodríguez.

La campaña está dirigida científicamente por el profesor de Arqueología Adolfo Fernández, mientras que Alba Rodríguez ejerce como directora de la intervención. El equipo técnico está integrado también por las investigadoras del GEAAT Patricia Valle y Nerea Ruanova.

Los trabajos cuentan con la colaboración de los agentes y vigilantes de la isla y de trabajadores de Tragsa. Una vez finalizadas las excavaciones está prevista además una campaña de conservación y restauración, inicialmente programada para el próximo otoño.

La intervención está financiada por el Parque Nacional Marítimo-Terrestre das Illas Atlánticas, dependiente de la Consellería de Medio Ambiente e Cambio Climático, y permitirá seguir profundizando en la evolución de uno de los principales enclaves arqueológicos de Ons.