En el Día Mundial de la Infancia, el Concello de O Porriño se transformó en un lugar de encuentro para las voces más jóvenes del municipio. El salón de plenos, normalmente ocupado por representantes políticos, fue invadido por alumnos de los centros educativos locales que se convirtieron en concejales por un día. Esta sesión especial fue una oportunidad única para que los niños expresaran sus ideas y propuestas sobre cómo quieren que sea el O Porriño del futuro.
El salón se llenó de ilusión, participación activa y una gran responsabilidad. Alumnos de colegios e institutos del municipio, incluyendo el CEIP Budiño, Atios, Santo Tomás, Accesca, Ribeira, Antonio Palacios, Fernández López, Hermanos Quiroga, y los institutos Ribeira do Louro y Pino Manso, tomaron la palabra para presentar sus propuestas. Y no faltó el apoyo de la comunidad educativa, docentes y familias estuvieron presentes para apoyar esta actividad que demostró la fuerza de las nuevas generaciones y su implicación con la vida del municipio.
El alcalde de O Porriño, Alejandro Lorenzo, presidió el pleno y destacó que “este pleno infantil é unha mostra de que a participación non ten idade. É unha satisfacción ver tanta implicación na vida do noso municipio”. Las intervenciones fueron moderadas por la concejala de Educación, Carolina González, y la concejala de Infancia, Ana Isabel Alonso, quienes agradecieron la implicación de los escolares y de su profesorado en la organización de esta y otras actividades promovidas por el Concello. En total, una veintena de participantes subieron al estrado, dos de cada centro educativo, para exponer sus ideas.
Entre las propuestas destacaron algunos elementos clave para mejorar tanto la accesibilidad como la calidad de vida en el municipio. Los escolares subrayaron la necesidad de crear más espacios adaptados y accesibles, mejorar los parques y desarrollar actividades y campamentos inclusivos para que todos los niños puedan participar, sin importar sus circunstancias. La accesibilidad también se extendió a la movilidad sostenible, pidiendo la creación de carriles bici y una mejor conexión entre las zonas rurales y el casco urbano a través de líneas de transporte público.
Otro aspecto importante fue la mejora de las instalaciones deportivas y de ocio. Propuestas como la creación de canchas de baloncesto, pistas de patinaje y, sobre todo, una piscina al aire libre, fueron muy bien recibidas por los responsables municipales. La cultura también tuvo un papel central, siendo una de las propuestas más destacadas la creación de una biblioteca móvil que recorriese todas las parroquias del municipio, así como un centro juvenil y actividades intergeneracionales, como sesiones de cuentacuentos con abuelos, para fortalecer la conexión entre las distintas generaciones de la comunidad.
En cuanto a las mejoras urbanísticas, también se destacó la necesidad de aumentar la iluminación pública, mejorar la seguridad en las calles y ofrecer más espacios verdes y sombreados donde las familias puedan disfrutar del aire libre.
El alcalde Alejandro Lorenzo no tardó en responder a estas propuestas, destacando que “escoitamos todo o que propoñedes; moitas destas ideas xa forman parte do noso traballo diario e outras as tomamos como compromisos para seguir mellorando O Porriño entre todos e conseguir un municipio máis verde, máis sostible, accesible e inclusivo”. Lorenzo también añadió que muchas de las propuestas ya están en marcha o en proceso de ejecución, y que otras serán consideradas para ser desarrolladas en el futuro.
“A vosa voz é imprescindible. Cando a infancia fala, o Concello aprende, mellora e avanza. Hoxe deixástesnos moi claro o O Porriño que queredes, e imos seguir traballando nesa dirección”, aseguró el alcalde, agradeciendo la participación activa y el esfuerzo de los escolares para hacer del municipio un mejor lugar para vivir.
Este evento también fue una forma simbólica de conmemorar el Día Mundial de la Infancia, una jornada dedicada a promover los derechos de los niños y niñas en todo el mundo. Para subrayar su apoyo, el Concello iluminó la fachada de la Casa Consistorial de color azul, un símbolo global en defensa de los derechos de la infancia. Además, el CEIP Ribeira organizó una carrera solidaria en Torneiros para recaudar fondos destinados a la lucha contra la leucemia infantil.

