El Concello do Porriño ha puesto en marcha una de las actuaciones medioambientales más ambiciosas de los últimos años con el objetivo de restaurar y conservar el ecosistema de As Gándaras de Budiño, un espacio natural de gran valor ecológico.
El alcalde, Alejandro Lorenzo, acompañado por los concejales Antía Carrera y Carlos González, visitó recientemente la Zona de Especial Conservación (ZEC) para supervisar los trabajos de restauración ecológica que se están llevando a cabo dentro del proyecto “Recuperación del hábitat asociado a Emys orbicularis a través de la restauración de los humedales de la ZEC Gándaras de Budiño”, financiado con fondos Next Generation de la Unión Europea a través de la Xunta de Galicia.
Con una inversión total de 802.634 euros y un plazo de ejecución de diez meses, la intervención abarca 376,86 hectáreas dentro del término municipal de O Porriño, principalmente en el entorno del Centro de Interpretación, la laguna principal, la laguna de A Campa do Rei y un tramo del río Louro.
El proyecto tiene como objetivo mejorar el hábitat del sapoconcho europeo, el reptil en mayor peligro de extinción de Galicia, y restaurar el equilibrio ecológico de los humedales mediante la retirada de especies invasoras, la limpieza de los filtros naturales, la mejora del lecho de las lagunas y la adecuación de senderos y observatorios de aves.
Durante la visita, el alcalde Alejandro Lorenzo destacó la relevancia de esta iniciativa, afirmando que “esta é unha das actuacións ambientais máis importantes que se teñen feito nas Gándaras de Budiño nos últimos anos, un proxecto ambicioso que recupera un espazo natural de enorme valor e contribúe á protección dunha especie emblemática como o sapoconcho europeo”.
El regidor también señaló que “os traballos avanzan a moi bo ritmo e xa se poden ver melloras significativas na contorna da lagoa principal. Estas actuacións reforzan o compromiso do Concello coa conservación do medio natural e a mellora dos espazos públicos de interese ambiental”.
El plan incluye además la rehabilitación del observatorio de aves y de la caseta del Centro de Interpretación, así como la ordenación del uso público de la zona para reducir la presión sobre el ecosistema y garantizar su sostenibilidad a largo plazo.

