El Concello do Porriño conmemoró este 25 de noviembre el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer con una jornada repleta de simbolismo, emoción y compromiso cívico. El acto central fue la inauguración oficial de la Praza 25N, un nuevo espacio público dedicado a la memoria de las víctimas y a la defensa de una sociedad libre de violencia machista.

Las actividades comenzaron ayer con la colocación del lazo morado en la fachada del Concello, y continuaron hoy con la instalación del Punto Violeta en la Praza do Concello. A mediodía se celebró la inauguración de la nueva Praza 25N, situada frente a la iglesia parroquial de Santa María do Porriño, en un acto marcado por la música de un violín que abrió un momento especialmente solemne.

Tras el descubrimiento de la placa, el alcalde Alejandro Lorenzo recordó que se trataba de un compromiso adquirido en pleno. “Esta praza, ata agora sen nome, pasa a chamarse oficialmente Praza 25N, en homenaxe a todas as mulleres vítimas de violencia machista”, afirmó el regidor.

Lorenzo subrayó además que la lucha por la igualdad no puede limitarse al 25 de noviembre. “Cada recuncho desta praza lembrará non só ás vítimas, senón tamén a necesidade de educar en igualdade, promover o respecto e construír relacións libres de violencia”. El alcalde concluyó expresando su deseo de que este espacio se convierta en un lugar “de reflexión, de memoria e de compromiso colectivo”.

Uno de los momentos más emotivos de la jornada fue la formación de un gran lazo humano por alumnado de 2º y 4º de ESO del colegio Hermanos Quiroga, que portaba cartulinas moradas con los nombres de las 39 víctimas mortales registradas este año.

Antes de iniciar la lectura, la concejala de Igualdad, Carolina González, destacó el sentido profundo de la jornada. “O 25N é un día de recordo, reflexión e compromiso coa prevención e eliminación da violencia machista”, afirmó.

La edil insistió en que “o respecto non é só unha palabra, senón un modo de vida” y recordó que cada asesinato “é unha ferida colectiva que obriga a continuar alzando a voz”.
También alertó sobre las violencias cotidianas que a menudo pasan desapercibidas, insultos, humillaciones, silencios, e insistió en que “educar en valores debía seguir sendo unha prioridade”.

Finalmente, reafirmó el compromiso del Concello con la creación de “espazos seguros” y la cooperación con centros educativos, asociaciones y familias para avanzar hacia “un lugar libre, sen medo e xusto”.

A continuación, cada estudiante fue avanzando hacia el micrófono para leer el nombre de una víctima y depositar una rosa morada sobre su cartulina. El alcalde portó la última, correspondiente a una mujer de 60 años asesinada en Málaga el pasado sábado. Tras pronunciar su nombre, pidió un minuto de silencio y declaró, “O Porriño érguese unido para lembrar ás mulleres asasinadas e para reafirmar que non imos tolerar nin un só paso atrás”.

La jueza María Jesús Mosteiro, titular del Juzgado de Violencia sobre la Mujer, fue la encargada de leer el manifiesto institucional, en el que se reafirmó la defensa de los derechos humanos y el rechazo rotundo a todas las formas de violencia machista. Subrayó “a necesidade de políticas públicas eficaces, a importancia da prevención, a coordinación institucional, a formación de profesionais e a garantía de recursos accesibles para as vítimas e os seus fillos e fillas”, concluyendo que “só mediante o compromiso colectivo poderemos avanzar cara a unha sociedade libre de violencia machista”.

La jornada terminó con un emotivo concierto de cuerda y piano a cargo de la Escola Municipal de Música, cerrando un día en el que O Porriño alzó la voz, un año más, por una vida libre de violencia para todas las mujeres.