Ya están en marcha las obras de renovación de las redes de saneamiento, abastecimiento y pluviales en el lugar de A Gulpilleira, una actuación urgente impulsada por el Concello do Porriño para dar respuesta a los graves daños provocados por la escorrentía de aguas procedente de la autovía A-52.

La concentración de caudales en el punto de vertido de la infraestructura estatal lleva años afectando al firme y a las propiedades colindantes, con episodios de hundimientos, deterioro de la calzada y desplazamiento de muros. La situación se vio agravada en los últimos meses por las intensas lluvias.

El alcalde, Alejandro Lorenzo, destacó que se trata de una obra “absolutamente necesaria y que no podía esperar más”. Asegura que la decisión de actuar con fondos propios responde a la voluntad del gobierno local de priorizar la seguridad del vecindario, ante una problemática que, segundo recuerda, “tiene su origen en una infraestructura estatal construida sin prever los efectos en el entorno”.

El proyecto, que afecta a viales municipales como la calle Gulpilleira, Antonio Palacios y Fernández Areal, incluye la ejecución de nuevas redes de pluviales con colectores de gran capacidad, alcantarillas, reposición de la red de saneamiento fecal, renovación del abastecimiento y canalizaciones para iluminación pública y telecomunicaciones. Asimismo, se prevé la reposición del firme en toda la zona afectada, con materiales adaptados a cada tipo de vía y tramo.

El concejal de Vías y Obras, Ramón Porto, explicó que esta intervención “es la respuesta a un problema que lleva décadas sin solución y que ahora, por responsabilidad institucional, asumimos desde el Concello”. Recalcó también que, aunque el origen del problema está en la A-52, la administración local no puede permitirse seguir esperando por la reacción de otras instituciones.

La inversión total, que supera los 340.000 euros, está financiada con remanente de tesorería mediante un crédito extraordinario aprobado por el Pleno municipal. Las obras, ya declaradas de emergencia, cuentan con un plazo estimado de ejecución de seis meses.

Desde el Concello recuerdan que se sigue trabajando para cerrar un acuerdo con el Ministerio de Transportes que permita compartir los costes de una intervención que, por su naturaleza, debería contar con el apoyo de la administración titular de la autovía. Mientras ese acuerdo no llega, el gobierno local insiste en que “no se puede seguir poniendo en riesgo la seguridad ciudadana por cuestiones competenciales”.

Con esta actuación, el Concello do Porriño reafirma su compromiso con la mejora de las infraestructuras municipales y la protección del vecindario ante situaciones que afectan directamente a su bienestar y seguridad.