El Concello do Porriño celebró este domingo, coincidiendo con el Día Internacional de la Mujer, un emotivo acto de reconocimiento a nueve mujeres que representan el esfuerzo, la memoria y la cohesión social de las parroquias del municipio. El homenaje puso en valor trayectorias de vida marcadas por el trabajo, la dedicación familiar y el compromiso con la comunidad.

Bajo la idea de que “cada parroquia tiene un alma y muchas veces esa alma tiene nombre de mujer”, el acto destacó la contribución de mujeres que, desde oficios tradicionales y desde su implicación social, ayudaron a sostener la vida cotidiana de sus parroquias durante décadas.

Las homenajeadas fueron Adoración Carrera Rodríguez, fundadora de la asociación Érguete; Mercedes Besada Martínez, una de las impulsoras de la Coral de Budiño; Juana Freiría Roris, jornalera de Mosende; Carmen Alonso Alonso, tendera de Chenlo; Fermina Fernández Pérez, costurera de Cans; Dolores Codesada Carracedo, lechera de Atios; Teresa Castro López, maestra de Carracido; Carmen Míguez González, pescadera de Pontellas; y Carmen Martínez Pérez, peluquera de Torneiros.

Durante el acto, el alcalde de O Porriño, Alejandro Lorenzo, destacó la importancia de reconocer públicamente a mujeres que han sido fundamentales para la vida social y económica de las parroquias. “Estas nove mulleres son como as raíces das árbores: non sempre se ven, pero sen elas nada se sostén”, afirmó durante su intervención.

El regidor subrayó además que este homenaje simboliza a muchas otras mujeres que, a lo largo de los años, sostuvieron a sus familias y comunidades con esfuerzo y generosidad. “Hoxe estas nove mulleres representan a todas esas mulleres que coidaron, traballaron, loitaron e ensinaron sen pedir nada a cambio. Son o pan de cada día: sinxelas, necesarias e imprescindibles”, señaló.

El acto contó también con la participación de la Escola Municipal de Música do Porriño y con la intervención de la concejala de Igualdad, Carolina González Costas, además de las propias homenajeadas, que pudieron compartir su experiencia y dar voz a historias de vida que forman parte de la memoria colectiva del municipio.

Historias de trabajo y comunidad

Entre las protagonistas se encuentra Carmen Alonso, conocida en Chenlo por haber estado durante años al frente de una tienda y un bar, combinando ese trabajo con el cuidado de su familia, el campo y los animales.

También fue reconocida Adoración Carrera, impulsora en 1984 de la asociación Érguete junto a Carmen Avendaño, en un momento en el que un grupo de madres decidió enfrentarse al narcotráfico y promover cambios sociales y legislativos en la lucha contra las adicciones.

La trayectoria de Carmen Martínez, peluquera de Torneiros, refleja la dedicación a un oficio que, además de servicio, se convirtió durante años en un punto de encuentro social en el barrio, mientras que Carmen Míguez, pescadera durante más de cuatro décadas, recorría cada madrugada distintas parroquias para llevar pescado fresco de puerta en puerta.

Por su parte, Dolores Codesada dedicó toda su vida al oficio de lechera en Atios, enlazando la producción del campo con el abastecimiento de muchas familias. Fermina Fernández, costurera de Pontellas, aprendió el oficio en tiempos difíciles y logró comprar su propia máquina de coser a plazos, símbolo de esfuerzo y superación.

Entre las homenajeadas también figura Teresa Castro, maestra durante 37 años, testigo de los cambios sociales y educativos de varias generaciones; Mercedes Besada, integrante fundadora de la Coral de Budiño y referente cultural en su parroquia; y Juana Freiría, que a sus 90 años representa la memoria viva de Mosende tras haber sacado adelante a sus siete hijos trabajando sin descanso.

El reconocimiento concluyó con un agradecimiento colectivo a estas mujeres por ser “memoria, ejemplo e camiño para quen vén detrás”, destacando que su legado sigue construyendo comunidad y mantiene vivas las parroquias del municipio.