CEDIDA CONCELLO

La avispa velutina va conquistando poco a poco más terreno en Galicia y se convierte en un problema cada vez mayor, no sólo para la apicultura, sino para todo el medio ambiente. En la lucha contra esta especie invasora asiática en O Rosal los apicultores Daniel Fornos Castro y Generoso Pérez Correa han desempeñado una importante labor en los últimos años, tanto por su trabajo de protección de las abejas autóctonas, como por el de detección y retirada de nidos de velutinas, o por su implicación en todas las campañas municipales contra esta especie.

Por todo este trabajo, el Concello de O Rosal rindió este fin de semana homenaje a Daniel y Generoso en un acto celebrado durante el Concierto de Primavera de la Agrupación Musical de O Rosal en el auditorio municipal, actuación que tuvo gran éxito y agotó todas las entradas.

La alcaldesa, Ánxela Fernández Callís, les hizo entrega de una placa “nun acto moi emotivo para dúas persoas que dedicaron tantos ano ao grupo de apicultores voluntarios para mellorar a nosa contorna e para loitar cada ano contra esta especie invasora colocando trampas e retirando niños”. La regidora quiso destacar que Daniel después de ser cartero y voluntario ahora pasa a ser lutier de la Agrupación Musical de O Rosal haciendo las cañas de fagot, instrumento que toca su nieto en la Escuela de Música.

Una de las últimas campañas llevadas a cabo por el Concello con la colaboración de los apicultores fue la puesta en marcha de un vídeo tutorial que se distribuyó en los centros educativos de O Rosal, a través de la web y de las redes sociales municipales para explicar como crear de manera fácil y sencilla una trampa con la que atrapar estas avispas, además de facilitar los materiales más difíciles de preparar para que las familias rosaleiras pudieran crearlas en sus casas.

La velutina supone una seria amenaza para la biodiversidad en Galicia, ya que las abejas melíferas son el principal alimento para este depredador. Solo durante el año pasado, en el marco del plan de lucha contra esta especie se retiraron más de 10.000 nidos, especialmente en las provincias de Pontevedra y A Coruña, las más afectadas por la invasora.