El Concello do Rosal ha puesto en marcha ‘Elixe as green flags’, un proyecto de prevención de la violencia machista en el ámbito digital que busca enseñar a la infancia y a la juventud a identificar comportamientos de riesgo en las redes sociales, las aplicaciones de mensajería y los videojuegos.

La iniciativa también pretende implicar a las personas adultas que acompañan a los menores para promover relaciones saludables e igualitarias a través de las pantallas.

Controlar con quién habla otra persona por el móvil, exigirle que comparta su ubicación, presionarla para que envíe fotografías íntimas o acosarla en las redes sociales son algunas de las conductas que el programa quiere ayudar a reconocer desde edades tempranas.

El objetivo es dejar claro que estos comportamientos no son muestras de amor ni gestos inofensivos, sino señales de alerta que deben identificarse y cuestionarse.

La iniciativa se desarrolla en el marco del programa municipal Revolucionando Mentes, cuenta con financiación de la Deputación de Pontevedra y con la colaboración de la Asociación Galega de Comunicación para o Cambio Social (Agareso).

A través de la educación y la comunicación, el proyecto busca combatir las conductas machistas normalizadas y promover valores como el respeto, la confianza, la igualdad y la protección de la intimidad.

El programa comenzó esta semana con un encuentro dirigido al alumnado de 5º y 6º de Educación Primaria, que pudo reflexionar sobre los riesgos de las relaciones digitales y aprender a diferenciar las red flags —señales de alerta— de las green flags, aquellos comportamientos positivos que contribuyen a construir relaciones saludables. Además, los escolares participarán en la elaboración de contenidos comunicativos para trasladar estos mensajes al conjunto de la ciudadanía.

La iniciativa también responde a las preocupaciones expresadas por la propia infancia y adolescencia de O Rosal a través del grupo de participación infantil y juvenil Fogaric@s. En el pleno infantil de 2025, sus integrantes plantearon cuestiones como el ciberacoso, el uso de imágenes sin consentimiento, la presión para enviar fotografías íntimas, los perfiles falsos y la necesidad de recibir más formación y acompañamiento por parte de las personas adultas.

La alcaldesa de O Rosal, Ánxela Fernández Callís, destaca que, «temos a responsabilidade de darlles ás novas xeracións ferramentas para recoñecer situacións de violencia machista disfrazadas de preocupación ou de supostas mostras de cariño. Só así poden recoñecer esas situacións, poñer límites e construír relacións nas que ninguén teña que renunciar á súa liberdade nin á súa intimidade«, señala.

La regidora también subraya la importancia de la prevención “creando espazos de confianza nos que a infancia e a adolescencia poidan preguntar, expresar o que lles preocupa e aprender a relacionarse desde o respecto. E para iso é imprescindible implicar a toda a comunidade”.

Formación para familias y asociaciones

Uno de los pilares de ‘Elixe as green flags’ es el acompañamiento de las personas adultas. Por este motivo, el próximo lunes 9 de noviembre, a las 18:45 horas, el CPI Manuel Suárez Marquier acogerá una sesión formativa abierta a las familias y al conjunto de la comunidad, centrada en el uso responsable de las nuevas tecnologías entre la juventud.

La actividad ofrecerá herramientas para identificar situaciones de riesgo, comprender las nuevas formas de violencia machista facilitadas por la tecnología y acompañar a niños, niñas y adolescentes en el desarrollo de hábitos digitales seguros. Además de advertir sobre los peligros, la formación pretende fomentar el diálogo, la confianza y el pensamiento crítico en el entorno familiar.

La programación continuará el jueves 12 de noviembre con una sesión específica dirigida al personal técnico de las asociaciones culturales y deportivas que trabajan con menores. La formación abordará la prevención de las violencias digitales y la importancia de garantizar entornos seguros también en los espacios deportivos, culturales y de ocio.

La concejala de Igualdad, Beatriz Rodríguez, recuerda que «educar no uso responsable das tecnoloxías non consiste unicamente en falar de tempo de pantalla ou de seguridade en Internet. Tamén significa ensinar que controlar o móbil doutra persoa non é querer máis, que compartir unha imaxe sen consentimento é unha vulneración da intimidade ou que todas as persoas teñen dereito a relacionarse sen presións nin ameazas», explica.

Rodríguez anima especialmente a las familias a participar en la sesión abierta a la ciudadanía, «A rapazada medra nunha realidade dixital que cambia moi rápido e as persoas adultas necesitamos ferramentas para acompañalas sen xulgar nin minimizar o que lles acontece«, concluye.