El Concello do Rosal y la Diputación de Pontevedra han dado un paso decisivo para reactivar la transformación de la carretera de Santa Ana, una intervención considerada clave para mejorar la seguridad y la movilidad en el municipio.
La alcaldesa, Ánxela Fernández Callís, mantuvo un encuentro con la diputada de Infraestruturas Públicas e Mobilidade, Belén Cachafeiro, con el objetivo de avanzar en la ejecución de la nueva senda en la carretera provincial EP-3302.
Una actuación “estratéxica moi demandada pola veciñanza” que permitirá conectar el casco urbano del Calvario con Santa Ana, un vial con “alta densidade de tráfico e moi transitada a pé e en bicicleta por rosaleiros e rosaleiras e que hoxe carece das medidas de seguridade necesarias”. Esta intervención seguirá el modelo ya implantado en la senda Tabagón–As Eiras, convertida en referente de movilidad segura en O Rosal.
Según la alcaldesa, se trata de un proyecto “totalmente prioritario e froito dun consenso social amplísimo, porque permitirá conectar o centro con gran parte dos barrios do Rosal e transformar de maneira profunda a mobilidade diaria das persoas”. Fernández Callís añadió además que “o noso obxectivo é traballar intensamente e man a man coa Deputación para que este camiño sexa unha realidade”.
La primera fase del proyecto contempla la construcción de una senda de 500 metros de longitud en la carretera de Santa Ana, con la posibilidad de una segunda fase que prolongaría el itinerario por la carretera de Barrosa. La Diputación se ha comprometido a iniciar los trámites para actualizar el proyecto ya redactado y poner en marcha la iniciativa, además de trabajar en su cofinanciación, que incluirá también fondos municipales.
“Estamos diante da actuación máis relevante que queda pendente no Rosal por parte da Deputación tras finalizar a senda entre Tabagón e As Eiras. Falamos dunha obra estratéxica, necesaria e demandada, que mellorará a seguridade e conectividade de moitas persoas cada día”, destacó la regidora.
Con este impulso, el Gobierno municipal continúa avanzando en su modelo de movilidad amable, segura y conectada. Un camino que, según subrayan desde el Concello, muy pronto dejará de ser una aspiración para convertirse en una realidad palpable de progreso.

