O Rosal recuperará este miércoles 23 de julio la memoria de una de las gestas más singulares protagonizadas en el Baixo Miño hace ahora cuatro décadas.

La Sala de Exposiciones del Concello acogerá, a partir de las 20:00 horas, la inauguración y un coloquio de la exposición «O río que nos move», una muestra que conmemora el 40 aniversario del descenso íntegro del río Miño realizado en 1985 por cinco jóvenes de entre 21 y 23 años, que recorrieron en canoa los 317 kilómetros que separan el nacimiento del río, en el Pedregal de Irimia (Meira), de su desembocadura en A Guarda.

La parada de la exposición en O Rosal posee un marcado carácter simbólico, ya que fue en este municipio donde comenzó realmente la aventura, mucho antes de que las embarcaciones tocaran el agua.

En la casa de la familia Carrera y en un antiguo gallinero situado junto al río Tamuxe, último afluente gallego del Miño, nació la idea de la expedición y se construyeron artesanalmente las canoas que harían posible la travesía.

Para ello, los cinco jóvenes llevaron a cabo un intenso trabajo de investigación y aprendizaje, consultando planos especializados y contando con el asesoramiento de constructores de embarcaciones de madera para dar forma a un proyecto que acabaría convirtiéndose en una auténtica hazaña.

Precisamente en el río Tamuxe tuvo lugar la primera botadura de una de las canoas, en un momento cargado de emoción y simbolismo que marcó el inicio de un viaje que ha quedado grabado en la memoria colectiva de la comarca.

La muestra llega a O Rosal después de haber pasado en abril por Meira, donde nace el Miño, en mayo por Lugo y en junio por Portomarín, dentro de un recorrido expositivo que visitará un total de ocho municipios situados a lo largo del curso del río.

La inauguración estará acompañada de un coloquio en el que se repasarán los detalles de aquella expedición protagonizada por Carlos, Xurxo, Juanjo, Santos y Rafa, así como de una exposición integrada por un centenar de fotografías originales de la época.

Una de las canoas —recuperada de un antiguo pajar y restaurada para la ocasión—, además de los remos y los chalecos salvavidas utilizados durante el viaje.

El acto, de entrada libre, contará también con la actuación del grupo Clarinetas de la Agrupación Musical do Rosal. Además, en la sala sonarán dos composiciones creadas expresamente para la exposición, «Discorrer», que incorpora grabaciones procedentes del Archivo Sonoro del río Miño, conservado en el Consello da Cultura Galega, y «Minius», otra pieza musical original.

«O río que nos move» constituye la primera gran exposición dedicada al Miño, conocido también como el «Río de Galicia», denominación empleada por Ramón Otero Pedrayo.

El proyecto recupera la memoria de aquella iniciativa pionera con el objetivo de fomentar la concienciación medioambiental y divulgar la riqueza y el enorme potencial del denominado «Pai Miño», una gran ruta aún por descubrir con la que los cinco protagonistas adquirieron un firme compromiso de defensa y divulgación.

La alcaldesa de O Rosal, Ánxela Fernández Callís, destacó que «esta exposición permítenos recuperar unha parte da nosa memoria colectiva e render homenaxe a cinco mozos que demostraron que a ilusión, o esforzo e o traballo en equipo son capaces de facer realidade calquera reto».

Asimismo, la regidora subrayó el especial vínculo que une esta exposición con el municipio, al señalar que «o lugar no que se soñou esta aventura da que podemos sentirnos orgullosas e orgullosos porque forma parte da identidade do noso territorio».