El Concello do Rosal ha vuelto a cosechar un notable éxito con la tercera edición de la ruta ‘A lingua das aves’, una iniciativa que ha logrado reunir a numerosos participantes hasta el punto de tener que organizar dos turnos ante la alta demanda.
La actividad, desarrollada en la Senda de Pescadores del río Tamuxe, convirtió este espacio natural en una auténtica aula al aire libre en la que personas de todas las edades pudieron aprender a identificar más de 20 especies de aves a través de sus cantos, en una experiencia que combinó naturaleza, aprendizaje y concienciación ambiental.
“Iniciativas como esta axúdannos a redescubrir o noso patrimonio natural e a entender que convivimos con moitas máis especies das que imaxinamos”, destacó a alcaldesa, Ánxela Fernández Callís.
Guiados por especialistas como Lorena Franco, de Biophilia, y Manu Sobrino, de El Naturalista Cojo, los asistentes afinaron el oído para reconocer especies habituales como el paporrubio, el peto verdeal, la carriza o la papuxa das amoras, además de observar otras como el lagarteiro peneireiro o incluso una pareja de cigüeñas sobrevolando la zona.
La jornada permitió también descubrir elementos singulares del entorno, como el nido de andoriña dáurica localizado bajo un puente en anteriores ediciones. “Aprender a escoitalas é tamén aprender a respectalas e coidalas”, subrayó la regidora.
Más allá de la observación, la actividad fomentó el compromiso con el entorno, ya que los participantes colaboraron en la recogida de pequeños residuos durante el recorrido, reforzando la importancia de cuidar el medio natural. “Este tipo de actividades son fundamentais para fomentar hábitos saudables, sostibles e unha maior conciencia ambiental entre a veciñanza”, añadió Fernández Callís.
Además, la experiencia se completó con una introducción al uso de aplicaciones móviles como BirdNet o Merlin, herramientas que permiten seguir identificando aves y profundizando en este conocimiento desde cualquier lugar.

