ALFREDO

El salón de plenos del Concello de Oia acogió un acto de reconocimiento a la cantera del Team Oiense, tras una temporada 2025 marcada por el esfuerzo y los buenos resultados. La alcaldesa, Cristina Correa, acompañada por el concejal de Deportes, Modesto Pereira, recibió a los jóvenes ciclistas de la Academia Oiense para felicitarles por los logros alcanzados.

Durante el acto, la alcaldesa subrayó la importancia del deporte en la formación de la juventud, destacando la disciplina y el trabajo en equipo que aporta el ciclismo. La Academia Oiense reúne deportistas de varios concellos y se ha consolidado como la cantera del Team Oiense.

La regidora animó además a los niños y niñas del municipio a iniciarse en esta práctica y recordó el ejemplo de Unai Fernández Rivero, ciclista de Mougás que actualmente compite con el equipo Cortizo Junior y que comenzó su trayectoria en la Escuela de Ciclismo del Rosal, antes de la creación de la Academia Oiense.

El Concello reconoció también la labor de Aser Estévez, responsable de la Academia y del Team Oiense, por ofrecer a la juventud la posibilidad de iniciarse en el ciclismo desde la Escuela y avanzar hacia competiciones de ámbito nacional. “La Academia y el Team llevan el nombre de Oia allí donde compiten, y eso es motivo de satisfacción para el municipio”, señaló la alcaldesa, quien deseó al equipo una temporada 2026 con nuevos éxitos.

Por su parte, Aser Estévez agradeció el trabajo de los ciclistas y el apoyo de las familias, fundamentales en cada prueba. También animó a que más niños y niñas se sumen al ciclismo, un deporte que le ha aportado experiencias valiosas tanto en lo personal como en lo profesional.

El Concello de Oia continuará apoyando el deporte base y las iniciativas que facilitan la práctica deportiva entre la juventud.

En el acto se entregó un detalle elaborado por la Asociación San Xerome Emiliane, que simboliza el mar, el atardecer y la montaña. Cada letra incorpora la figura de un ciclista: la O, en azul, descendiendo hacia el mar; la I, en naranja, contemplando el solpor en la cima; y la A, en verde, ascendiendo por la montaña.