La apuesta de Opromar por la sostenibilidad no se limita a la actividad de su flota, sino que también engloba las capturas, el impacto medioambiental y las condiciones laborales de las tripulaciones. Con este enfoque, la Organización de Productores de Pesca del Puerto y Ría de Marín inició hace dos años el proceso para crear la marca de calidad “Merluza Negra de Pesca Responsable”, que cuenta con la acreditación de Aenor, la entidad líder en certificación de sistemas de gestión.

Los tres barcos que capturan más de 3.500 toneladas anuales de esta especie en aguas de Mauritania y Marruecos -que conforman el 75% de la flota que captura la especie-, han pasado los más estrictos controles para garantizar la frescura, calidad y procedencia sostenible de sus capturas.

Así quedó reflejado en el acto celebrado este mediodía en Conxemar, donde, ante numeroso público, el director gerente de Opromar, Juan Carlos Martín Fragueiro; el director de Aenor Internacional en la Región Atlántica, Martín Pita López; la investigadora del Instituto Español de Oceanografía Lourdes Fernández Peralta, que participó a través de un vídeo, y Hafed Mohamed, de SamaPêche SARL, empresa consignataria mauritana, presentaron desde distintos puntos de vista este sello de calidad y todas sus implicaciones. Tras las intervenciones y la entrega de las certificaciones Aenor a los tres barcos de Opromar de manos de la secretaria general de Pesca, Alicia Villauriz, los asistentes participaron en una degustación de esta especie.

Sostenibilidad, calidad y condiciones laborales justas

Tres barcos gallegos, “Carmen e Pilar”, “Isla de Santa” y “Virgen de Consolación”, dotados con las últimas innovaciones tecnológicas, son los que llevan a los consumidores esta merluza de gran calidad nutricional, cumpliendo cuidadosamente con las premisas de una pesca respetuosa con la sostenibilidad ambiental y regida por normas sociales y laborales justas, atendiendo además de forma minuciosa a la calidad del producto. Características que lo distinguen y que han sido verificadas mediante auditorías externas por un organismo independiente como Aenor.

De esta forma, el sello “Merluza Negra de Pesca Responsable” permite al consumidor conocer las condiciones de captura que hay detrás del producto que adquiere en el mercado. E implica que la población de merluza negra objeto de explotación está en Rendimiento Máximo Sostenible, que se cumplen todas las condiciones sociolaborales establecidas por la Organización Internacional del Trabajo y que se hace una gestión de las emisiones y consumos a través de la medición de la huella de carbono de los buques integrados en el sello. Además, la manipulación de esta especie cumple con estrictas medidas higiénicas.

Etiquetada individualmente y con código QR

La “Merluza Negra de Pesca Responsable” es etiquetada individualmente, de manera que el consumidor, escaneando el código QR que viene en cada etiqueta, pueda acceder a toda la información del producto que se lleva a su casa: procedencia, embarcación, arte de pesca utilizado y el pescador responsable de la captura.