La Organización de Palangreros Guardeses (Orpagu) valoró hoy los resultados de la 29ª Reunión Ordinaria de ICCAT, celebrada en Sevilla entre el 17 y el 24 de noviembre, subrayando que, pese a la complejidad de las negociaciones, se lograron pasos significativos para la flota de palangre de superficie.

La directora gerente de Orpagu, Juana Parada, destacó especialmente la autorización del uso experimental de aros en el palangre de superficie, una iniciativa impulsada por la Unión Europea que permitirá desarrollar proyectos piloto hasta 2028.

En función del análisis técnico que se realice posteriormente, esta medida podría desembocar en una autorización plena. Parada celebró el acuerdo asegurando que “Es un paso relevante que llevábamos tiempo esperando”.

Otro de los puntos valorados por la organización es el reconocimiento de la necesidad de permitir los descartes de marlín azul y blanco, una reivindicación histórica del sector y que ahora queda regulada para todas las CPC. La responsable de Orpagu consideró que se trata de un avance que aporta coherencia y seguridad jurídica a la actividad pesquera internacional.

Parada también calificó como “clave” la decisión del Comité Científico (SCRS) de realizar en 2026 una nueva evaluación del stock de marrajo dientuso del Atlántico Norte. La actualización incorporará información científica reciente que podría modificar la interpretación actual sobre la edad de maduración de la especie.

La gerente recordó que “Desde 2017 venimos defendiendo la importancia de actualizar este diagnóstico con datos nuevos y sólidos. Es fundamental para la credibilidad del proceso y para la gestión responsable”.

En cuanto al debate sobre la obligación de mantener las aletas adheridas, que no consiguió consenso, Parada volvió a insistir en la posición del sector, que lleva años reclamando que “todas las partes operen bajo las mismas reglas del juego”, especialmente en medidas con amplio respaldo técnico y político. Añadió que “Es imprescindible que la discusión avance y que nadie quede fuera de un marco común”.

La directora gerente quiso subrayar además el mensaje del presidente de ICCAT durante la clausura, en el que instó a los miembros de la organización a tomarse en serio la gestión y conservación de los tiburones para evitar que otros organismos internacionalistas, como CITES, asuman un papel mayor en su regulación. Parada interpretó esta advertencia como “un recordatorio muy claro de la responsabilidad colectiva que tenemos”.

Orpagu reiteró su compromiso de seguir participando activamente en los grupos de trabajo científicos y técnicos de ICCAT para garantizar que las decisiones se basen en información fiable y en una gestión equilibrada para todas las flotas.