CEDIDA

La historia se repite en Sabarís. Un conductor de unos 50 años cayó esta tarde con su coche por las escaleras del puente románico de la localidad, después de tomar la calle Do Escándalo y, tras encontrarse con la Praza Victoria Cadaval en obras, continuar por una vía paralela que pasa delante de un restaurante. Su vehículo, un Volkswagen Golf, terminó encajado en los escalones de piedra del famoso puente.

El propio conductor, que resultó ileso, pidió ayuda a los obreros que trabajan en el acondicionamiento de la plaza. Entre todos colocaron piedras y tablones de madera y, empujando poco a poco, lograron retirar el coche y devolverlo a la calzada. Una vez liberado, el hombre pudo continuar su viaje sin mayores complicaciones.

No es la primera vez que ocurre algo parecido. El pasado 15 de agosto, una conductora de Gondomar también terminó atrapada con su coche en las mismas escaleras. En aquella ocasión, la joven trató de esquivar el intenso tráfico que a esa hora soportaban las carreteras miñoranas y tomó un pequeño desvío hacia el puente, sin percatarse de que desembocaba en una escalera. El vehículo quedó apoyado sobre los peldaños y fue necesaria una grúa de gran tamaño para retirarlo.

En ambos sucesos, los protagonistas salieron ilesos, aunque las escenas llamaron la atención de numerosos viandantes, que no dudaron en sacar fotos y preguntarse cómo un coche podía acabar en un lugar tan insólito.

Los vecinos de la zona comentan que no sería la primera ni la última vez que un despiste acaba con un coche atrapado en este puente peatonal. Muchos piden que se coloque una mejor señalización para evitar nuevos incidentes en un enclave que forma parte del patrimonio histórico de la parroquia de Sabarís.