El delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco, defendió este jueves en Baiona el papel del Ejecutivo central como “el mejor aliado de las empresas gallegas” para impulsar riqueza, empleo y bienestar.
Durante su intervención en el Foro Empresarial de la Confederación de Empresarios de Galicia (CEG), organizado con el apoyo de Abanca, hizo balance de la acción del Gobierno en la comunidad y subrayó el compromiso histórico con el tejido productivo.
Blanco destacó que Galicia ya ha recibido 4.124 millones de euros del Plan de Recuperación, de los que más del 80% han ido directamente a empresas, superando los 60.000 beneficiarios entre grandes, medianas y pequeñas compañías. En su intervención, recordó que el Gobierno gestiona el 57% de estos fondos frente al 43% de la Xunta, pero advirtió de que el ritmo de ejecución autonómico “es preocupante, con solo un 48% ejecutado y más de la mitad aún sin distribuir, algo que no favorece a la economía ni al empleo”.
El delegado puso en valor la apuesta por infraestructuras estratégicas en Galicia, con la revisión de peajes en la AP-9 y la AP-53, el avance de autovías pendientes, el impulso al Corredor Atlántico y las inversiones en el tren. “Invertimos en bienestar y también en infraestructuras, porque son fundamentales para la competitividad empresarial y el desarrollo del territorio”, subrayó.
Blanco también resaltó los buenos indicadores económicos de España, que “es hoy la economía que más crece de la UE, con la tasa de paro más baja desde 2008 y récord de ocupación, superando los 22,2 millones de afiliaciones a la Seguridad Social”. A su juicio, “estos resultados no son fruto del azar, sino del esfuerzo compartido entre Gobierno, empresas y trabajadores”.
En clave política, el delegado apeló a la lealtad institucional y la cooperación, asegurando que “aunque a veces no encontremos esa actitud en la Xunta, este Gobierno seguirá tendiendo la mano, porque Galicia merece entendimiento y colaboración”.
Finalmente, Blanco calificó como “muy valioso” el encuentro con el empresariado gallego para “escuchar sus propuestas y compartir visiones de futuro”, destacando que foros como el de Baiona permiten fijar objetivos para el nuevo curso político y económico.
