ALFREDO

La madrugada de ayer dejó dos intervenciones destacadas de la Policía Local de Vigo. La primera, una peligrosa persecución por varias calles de la ciudad que terminó con un conductor detenido por un presunto delito contra la seguridad vial. La segunda, la localización y arresto de un hombre que tenía en vigor una orden de detención y presentación emitida por un juzgado de Alicante.

A las 5:15 horas, una patrulla realizaba labores de vigilancia en materia de seguridad vial cuando, al circular por la Avenida del Aeropuerto, observó un turismo a gran velocidad. Al percatarse de la presencia policial, el conductor realizó un brusco cambio de dirección hacia la calle Ánimas, iniciándose entonces un seguimiento.

Los agentes comprobaron que el vehículo aumentaba aún más la velocidad, tratando presuntamente de eludir la acción policial. En su maniobra de acceso a la calle Areeiro, el turismo llegó a derrapar debido a la alta velocidad. Por esta vía, limitada a 30 km/h, el conductor alcanzó velocidades superiores a los 120 km/h.

Ante el riesgo que suponía para el resto de usuarios, se avisó al resto de unidades para establecer un dispositivo de intercepción. La persecución continuó hasta la rotonda de Vigo Zoo, donde los agentes perdieron momentáneamente de vista al vehículo. Sin embargo, otra patrulla que participaba en el operativo lo localizó a la altura del Camino Cocho da Laxe e intentó interceptarlo, siendo embestida por el turismo. Instantes después, la patrulla inicial también resultó embestida.

Pese a ello, ambas unidades lograron finalmente bloquear el vehículo y dejarlo inmovilizado. Al intentar que el conductor bajara del coche, este ofreció una violenta resistencia, golpeando a los agentes y aferrándose al volante. Finalmente, fue reducido y detenido. Se trata de un joven de 27 años, arrestado por un presunto delito contra la seguridad vial.

El joven fue sometido a las pruebas de alcoholemia, que arrojaron resultados positivos de 0,57 y 0,58 mg/l. Además, en el vehículo se encontró un envoltorio con una sustancia que parecía ser cocaína, lo que dio lugar a las correspondientes sanciones administrativas.

Horas más tarde, a las 09:10, otra dotación de la Policía Local se encontraba realizando labores de vigilancia en la calle Arenal cuando observó a un varón que identificaron visualmente como posible poseedor de una requisitoria judicial.

Tras proceder a su identificación, confirmaron que se trataba de un hombre de 41 años, y comprobaron que tenía en vigor una orden de detención y presentación emitida por el Juzgado de Instrucción nº 8 de Alicante por una causa abierta este mismo año.

Los agentes procedieron a su detención inmediata y a su puesta a disposición de la autoridad competente.