RUBENS // El Talaso Atlántico de As Mariñas, Oia, se encuentra en la ladera del faro de Cabo Silleiro

El Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 3 de Pontevedra confiere a alcaldesa de Oia, Cristina Correa, para que en el plazo de diez días formule las alegaciones que considere oportunas al respecto para evitar una primera sanción coercitiva de 1.500 euros por no llevar a cabo la ejecución del derribo del Talaso Atlántico en As Mariñas, Oia.

“En este momento estamos en el proceso de legalización parcial o total de las obras y así evitar el derribo del Talaso. Hicimos un estudio que dice que la legalización parcial es factible,” afirmó la alcaldesa de Oia, Cristina Correa.

El Concello de Oia tiene la obligación de informar al Juzgado, dentro de los primeros cinco días de cada mes, sobre los progresos de la ejecución del derribo. En caso de que no informe de tales términos se le impondrá además otra multa de 600 euros, de carácter personal a cargo de la alcaldesa.

“El Talaso Atlántico es una fuente muy importante de ingresos para el municipio. Genera una gran cantidad de puestos de trabajo, tanto directos como indirectos, que quedarán en paro si se produce el derribo del inmueble”, declaró Correa.

Un auto del contencioso de Pontevedra ordenó al Concello la demolición del inmueble en diciembre del 2012 por estar construido en suelo rústico, donde no se permiten más de dos alturas y tiene siete, por lo que sobrepasa el exceso de volumen. El Plan de Ordenación del Litoral permite los usos de talasoterapia en esta zona, pero no la construcción de hoteles ni de restaurantes.

Las licencias municipales conforme fue levantado el edificio bajo una ladera de cabo Silleiro fueron anuladas en el 2009 porque el Concello se basó en una ordenanza que no había sido probada.

El Talaso Atlántico fue inaugurado en abril del 2003 convirtiéndose en un punto de referencia turística en el sur de Galicia generando en estos momentos más de 50 puestos de trabajo.