SportCoeco

José Ignacio Prades vuelve a casa. Diez años después de su primer desembarco en la villa guardesa, el técnico de Petrer regresa al Club Balonmán Atlético Guardés para coger las riendas del proyecto deportivo de la entidad miñota a varios niveles.

Entre 2016 y 2022, el preparador alicantino fue artífice del mejor ciclo del Atlético Guardés hasta la fecha, llevando al primer equipo a conquistar aquella primera Liga en 2017 y el igualmente histórico subcampeonato copero de 2022. La constancia y la regularidad fueron la clave de una etapa marcada por muchos otros grandes resultados, hasta que al término de seis temporadas Prades tomó un nuevo rumbo. Tras escribir otros capítulos en el cuerpo técnico de la Selección Española, al frente del Elda Prestigio o del equipo nacional serbio, y diez años después de su primera venida, el de Petrer recupera ahora el timón de uno de los clubes que más han marcado su carrera.

Este 2026, Prades regresa al equipo después de el también muy exitoso ciclo de Ana Seabra, que se salda con un título de fase regular liguera, un nuevo segundo puesto en la Copa de la Reina y dos finales europeas, la última de ellas con el extraordinario resultado ya de sobra conocido. El técnico buscará extender el buen rendimiento deportivo del conjunto, aunque teniendo que afrontar una situación económica algo más delicada que a su salida del Club hace cuatro años.

En cualquier caso, y pese a las limitaciones de un proyecto humilde y que verá su plantilla bastante modificada por la misma razón, el petrerí ya cuenta los días para ponerse al frente de 17 jugadoras listas para hacer soñar a A Sangriña una temporada más. Para ello, Prades contará con el apoyo Fabio Lima, otro viejo conocido de la entidad que vuelve apenas un año después para relevar a Willian Ferrari, mano derecha de Seabra.

José Ignacio Prades: “Vamos a intentar competir contra todo y contra todos para estar lo más arriba posible siempre”

El nuevo entrenador del Guardés, José Ignacio Prades, explica que tiene “muchísimas ganas de comenzar otra vez esa rutina diaria de equipo y de grupo”. Sobre los motivos para su regreso, el de Petrer destaca el componente familiar, pues hizo su vida en A Guarda durante su etapa anterior en el Club y nunca abandonó su residencia en la villa miñota: “El hecho de estar cerca de mi familia es lo que más ha pesado en esta decisión, estoy en casa y al lado de los míos”.

Sobre el proyecto, Prades destaca que es “siempre competitivo, independientemente del potencial económico que se pueda tener, que no va a ser el de los años anteriores”. Conocedor de la humilde entidad miñota, el técnico recuerda que “nunca tampoco el Guardés se ha caracterizado por ser el equipo que más jugadoras tiene”, sino “más bien, por ser siempre muy competitivo y hacer de su afición y de su grupo el mejor activo”, lo cual “vamos a intentar potenciar” a partir de este curso.

Es esa cultura local tan propia la que el de Petrer quiere comenzar a explotar en su nuevo capítulo en el Club. “Creo que es un proyecto bonito, donde la importancia de la base espero que sea cada vez mayor”, explica, ya que “estoy seguro de que la gente que venga a jugar al Atlético Guardés será gente que tenga el foco puesto en el balonmano y que lo van a dejar todo”. Esa ilusión por el deporte, por llegar a conseguir algo grande pese a las dificultades, será la gasolina para la temporada entrante: “Vamos a intentar, como siempre y sin ponernos ningún tipo de presión, competir contra todo y contra todos para estar lo más arriba posible siempre”.

Prades, también al frente de la base del Club

Precisamente, este regreso no afectará solo al equipo élite del Guardés, sino que Prades vuelve para capitanear el proyecto a todos los niveles: tras la salida de Lucía Cruces, el técnico petrerí asumirá la coordinación de la base del Club, decidido a prolongar el crecimiento sostenido que ha vivido en los últimos años.

“Vamos a intentar que la base sea una de las piedras fundamentales del nuevo proyecto que ahora comienza”, afirma el nuevo coordinador. Esta importancia clave pasa por mejorar a nivel formativo: se trata de que “de aquí a tres o cuatro años, seamos capaces de que las niñas de A Guarda puedan mejorar sus prestaciones”.

Pero la fórmula para lograrlo, a sus ojos, pasa por incrementar el poder de captación: “Vamos a intentar aprovechar el tirón que siempre tiene el equipo en el pueblo, que es algo increíble”, para “que el máximo número de niñas posible practique balonmano y que, al final, crezcamos mucho a nivel de Club y a nivel de base”. El objetivo final, y “con muchísimo trabajo”, no será solo hacer que ellas sean más, sino sobre todo, “mejores”.

La primera reunión informativa de la nueva coordinación con los padres de las jugadoras de los equipos de base será este viernes, 24 de julio a las 21.00 horas en el pabellón de A Sangriña.

Crónica: Elena García