La Xunta reabrió al tráfico uno de los carriles de la autopista del Val Miñor, a su paso por Gondomar, con el objetivo de favorecer una mayor afluencia de circulación en la AG-57.
Las obras en la AG-57 continúan avanzando, con la maquinaria pesada operando en la zona, donde hace dos semanas se produjo un desprendimiento en un talud a causa de los temporales de este año. La Xunta trabaja con el objetivo de agilizar estas obras al máximo posible, siempre garantizando la seguridad en la actuación.
Cabe recordar que, aunque este desprendimiento no afectó a la calzada, ante el posible riesgo de desprendimiento de material que quedó inestable en la cabeza del talud, se optó por seguridad por el corte de tráfico en el carril sentido Baiona. Los servicios técnicos están evaluando la situación y las medidas a adoptar.
El coste estimado de esta actuación supondrá una inversión de cerca de 110.000 euros.
