ALFREDO

Tras el parón obligado del año pasado por la pandemia, el Belén benéfico de A Guarda regresa estas navidades con más fuerza que nunca. Su creador, Generoso Cadilla, abre las puertas del bajo de su casa para que cientos de personas de todo el Baixo Miño, Val Miñor y hasta de Portugal, visiten su espectacular obra que cumple con dos funciones, la primera es la de recrear el nacimiento del Niño Jesús, y, la segunda, la de ayudar a las familias más necesitas de la comarca en estas fechas tan señaladas.

Para ello, este marinero retirado y voluntario de SOS Tomiño Baixo Miño, instaló en el Belén una hucha para que todo el mundo que se acerque a visitar su pesebre a su casa sita en el puerto de A Guarda, haga un donativo para comprar alimentos no perecederos y así ayudar a las familias más necesitas del Baixo Miño.

“En las navidades del 2019 recaudamos más de 500 euros y este año esperamos superarlo. Con todo esto de la pandemia hay mucha gente que lo está pasando mal y nosotros aportamos nuestro granito de arena”, comenta el guardés, orgulloso por su labor altruista.

Generoso comenzó a instalar este enorme Belén artesanal de dos pisos y de 25 metros cuadrados hace un mes y medio. El pesebre tiene más de 400 figuras, entre animales y personas, más de 30 de ellas en movimiento que logra darles vida con 20 motores de microondas. Además, tiene más de 40 bombillas repartidas por diferentes moradas, césped artificial, dos ventiladores de ordenador con el que logra el viento para mover la ropa colgada a secar o el movimiento de la nieve, un río con agua de más de 10 metros de longitud e incluso tiene instalado un sistema de iluminación que recrea el día y la noche, todo ello acompañado por villancicos.

El Belén benéfico de Generoso ya se puede visitar en el puerto de A Guarda de 16:00 a 20:00 horas hasta el 12 de enero, siempre cumpliendo con todas las medidas sanitarias, el uso de mascarilla es obligatorio y la estancia está limitada a cinco personas.

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