Un velero de 9 metros fue rescatado en la tarde del domingo tras quedar a la deriva y encallar cerca de las rocas entre la isla de Toralla y la playa de Canido, Vigo.
El suceso tuvo lugar sobre las 17:37 horas y movilizó un dispositivo de emergencia coordinado entre la Unidad de Drones de la Policía Local de Vigo (indicativo Fénix), Salvamento Marítimo y los servicios de socorrismo de playas, que intervinieron mediante el uso de una moto acuática.
La alarma se activó tras una llamada a la Sala de Comunicaciones del 092 de la Policía Local, en la que se alertaba sobre una embarcación a la deriva en las proximidades del litoral. Ante el inminente riesgo de colisión con las rocas, se activó de inmediato el protocolo de emergencia.
La Unidad Fénix se desplazó a la zona y realizó una inspección aérea con un dron del sistema UAS (Sistema de Aeronaves No Tripuladas), lo que permitió comprobar que no había ocupantes en el interior ni en la cubierta del velero. Paralelamente, un operario de los servicios de salvamento accedió hasta el barco con una moto acuática, confirmando la ausencia de personas a bordo.
Minutos más tarde, en tierra, fue localizado el propietario de la embarcación: un vecino de Vigo de 54 años. Según declaró, el velero había estado fondeado en las cercanías y desconocía tanto las causas del desamarre como del posterior encallamiento.
Salvamento Marítimo asumió la gestión del rescate, y el barco permaneció encallado hasta la subida de la marea, momento en el que fue retirado sin mayores complicaciones. Afortunadamente, no se registraron víctimas ni daños medioambientales por vertido de combustible u otros materiales peligrosos.
