ALFREDO

Armados de paciencia. Así se encuentran cientos de conductores que hoy intentan pasar al país vecino por el puente internacional de Tui, en el primer día laborable desde que ayer volviese a entrar en vigor el cierre de fronteras terrestres entre España y Portugal.

Las colas son kilométricas y recuerdan al colapso que sufrieron los trabajadores transfronterizos en el confinamiento del año pasado. Las retenciones en la A-55 llegan a la altura de las salidas de Gondomar y Tui Norte, es decir, más de tres kilómetros de embotellamiento en el único puente de la provincia abierto las 24 horas. Más suerte corren los que quieren entrar en España, ya que el tráfico para pasar a nuestro país es mucho más fluido.

Este es uno de los tres únicos pasos que estará abierto durante esta jornada, junto con el Salvaterra y Verín, Ourense, tras el cierre decretado la semana pasada por el Gobierno Portugués.

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