Cedida por Bruno Centelles

La Plataforma Cidadá Turonio asegura haber alcanzado las 50.000 alegaciones contra los proyectos de centrales hidroeléctricas reversibles de bombeo de agua marina de Fonte das Mañas, en Oia, y Portocelo, en O Rosal.

La entidad, integrada por colectivos vecinales, comunidades de montes y aguas, asociaciones culturales y ecologistas y otras organizaciones del Baixo Miño y Val Miñor, considera que ambas iniciativas forman parte de una transformación energética de mayor alcance que afectaría a la costa y a las sierras del entorno.

Según los datos facilitados por la plataforma, la campaña coordinada contra ambos proyectos ha permitido recoger y registrar más de 2.600 escritos firmados y verificados, de los cuales alrededor de 2.000 fueron presentados por vía telemática. Turonio calcula que estos documentos representan aproximadamente 43.000 alegaciones, a las que suma las promovidas por otros colectivos, particulares y los propios concellos de Oia y O Rosal, hasta alcanzar la cifra global de 50.000.

El proyecto de Fonte das Mañas (CONC-PO-2026-010) fue publicado en el Diario Oficial de Galicia (DOG) el 15 de julio y, según la información de la plataforma, el plazo de alegaciones finaliza este miércoles 12 de agosto.

Por su parte, el proyecto de Portocelo (CONC-PO-2026-011) apareció publicado en el DOG el 20 de julio y el periodo para presentar alegaciones termina el 17 de agosto.

La Plataforma Turonio llama a la participación ciudadana y sostiene que el análisis conjunto de estos proyectos, junto con otras iniciativas energéticas previstas o en tramitación en el entorno, evidencia un impacto territorial que iría más allá de los espacios directamente ocupados por las instalaciones.

Turonio cuestiona especialmente que las distintas iniciativas se estén tramitando de forma separada. La plataforma considera que Fonte das Mañas y Portocelo deben analizarse conjuntamente con otros proyectos energéticos previstos en el territorio y en el entorno marino.

Entre ellos menciona la central reversible de agua marina de Punta Centinela, en Mougás, varios polígonos eólicos en Oia y distintos proyectos de eólica marina frente a las costas de A Guarda, O Rosal y Oia.

La entidad sostiene que este conjunto configuraría un macroplan enerxético e industrial y acusa a la Xunta y a la Consellería de Medio Ambiente de permitir, a su juicio, una tramitación fragmentada. “A Plataforma Turonio quere destacar (…) o desprezo á veciñanza e ao territorio amosado pola Xunta de Galicia e a súa Consellería de Medio Ambiente ao admitir a trámite pequenos proxectos interconectados que, en realidade, fan parte dun macroplan enerxético e industrial”.

La plataforma considera que el conjunto debería someterse a una evaluación estratégica de impacto ambiental que permita valorar sus efectos de manera global.

En sus alegaciones, Turonio sostiene que los proyectos no afectan únicamente a la franja litoral donde se ubicarían determinadas infraestructuras, sino a un territorio mucho más amplio. La plataforma señala posibles afecciones sobre el ecosistema marino, la fachada costera, la ladera litoral, la Serra da Groba, áreas de especial interés paisajístico y cabeceras hidrográficas, además del patrimonio natural y cultural.

Por ello, defiende que las concesiones solicitadas deben analizarse teniendo en cuenta la integridad territorial y la conservación del conjunto del espacio.

La plataforma también cuestiona la calidad de la documentación presentada por los promotores. Según Turonio, los equipos redactores mostrarían un conocimiento insuficiente del territorio y los proyectos presentarían deficiencias técnicas. “Destaca ademais (…) o absoluto descoñecemento do territorio amosado por parte dos equipos redactores así como, en xeral, baixísima calidade técnica dos proxectos presentados”.

La entidad asegura que en la documentación se mezclan datos, ubicaciones, cálculos y estudios previos correspondientes a las distintas centrales previstas.

La movilización se desarrolla en un territorio que la Plataforma Turonio considera sometido a una creciente presión por proyectos energéticos terrestres y marinos. La organización defiende que cualquier transición energética debe tener en cuenta los valores ambientales, paisajísticos, hidrológicos y culturales del Baixo Miño y Val Miñor.

Con los plazos de alegaciones todavía abiertos para Portocelo y a punto de finalizar para Fonte das Mañas, la plataforma mantiene activa su campaña de oposición y reclama que las administraciones analicen el impacto acumulado de las diferentes iniciativas previstas en el territorio.