El ministro Salvador Illa ha anunciado, en la tercera Comisión de Sanidad y Consumo del Congreso desde que comenzó la crisis del COVID-19, que el Ministerio de Sanidad, a través del Plan Nacional sobre el SIDA, ha promovido el primer ensayo clínico dirigido a prevenir la enfermedad por coronavirus en profesionales sanitarios.

«Se trata del mayor ensayo clínico de estas características en Europa y uno de los más grandes del mundo en el que participarán, además de personal médico y de enfermería, celadores, farmacéuticos técnicos de radiología y laboratorio, es decir, una representación amplia de todas las profesiones que están actuando frente al virus en el ámbito hospitalario«, ha destacado el ministro.

El objetivo de EPICOS, del que se prevé contar con los primeros resultados en cuatro semanas, es evaluar el riesgo de desarrollar la enfermedad sintomática por COVID-19 en personal sanitario de alto riesgo. Para ello, se administrará de manera preventiva y aleatoria uno o dos medicamentos que se compararán con un grupo placebo, en línea con las directrices de la OMS y la comunidad científica.

Así, se comparará la eficacia preventiva de tres tratamientos estratégicos: hidroxicloroquina, antirretrovirales que se utilizan para tratar la infección por VIH (emtricitabina/tenofovir disoproxilo) y la combinación de ambos. El tratamiento preventivo tendrá una duración de 12 semanas, aunque se realizarán análisis mensuales para evaluar la eficacia de cada opción.

Con este ensayo clínico, el Ministerio de Sanidad, a través del Plan Nacional sobre el SIDA y con la colaboración de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), busca proteger a los profesionales sanitarios que se encuentran en la primera línea de la respuesta a la pandemia, y a los pacientes, a los que el personal sanitario con enfermedad asintomática puede transmitir de modo inadvertido la enfermedad.

Investigaciones clínicas autorizadas

Salvador Illa ha informado también de que la AEMPS ya ha autorizado cinco investigaciones clínicas de prototipos de ventiladores, cuatro de ellas, en Barcelona y la quinta, promovida por la Universidad Rey Juan Carlos Madrid y la Fundación Hospital de Alcorcón. «Este impulso para reforzar la producción nacional ya está dando los primeros resultados que, no les oculto, son de vital importancia cuando se trata de equipos de ventilación mecánica, tan importantes para atender a los pacientes en situación más delicada», ha subrayado Illa.