La Iglesia parroquial de Santa Eulalia de Donas en Gondomar está colonizada por las termitas. Estos insectos han puesto en peligro el tejado y el retablo mayor, del siglo XVI, de donde ya se han retirado todas las imágenes, incluyendo la de la patrona, para que no se vieran afectadas.
Miembros de la Comisión de Fiestas saliente de este año se han puesto manos a la obra y han emprendido una campaña para recaudar fondos para salvar la Iglesia “que es de todos”. “Estamos organizando una comida solidaria para el próximo sábado 19 de octubre en el centro cultural. El menú, de 20 euros, incluye sopa, carne ó caldeiro, postre, bebida, café y chupitos”, apunta Urbano Nandín, vecino y miembro de la comisión de fiestas, quien recuerda que se pueden hacer las reservas en los teléfonos 646 379 142 // 620 096 751.
Hace 16 años, el anterior párroco, Juan Rial, hizo una gran reforma en el templo. Por entonces se restauró el tejado y el suelo de madera y se invirtieron unos 75.000 euros. Ahora, el ataque de las termitas urge realizar una profunda intervención sobre el retablo mayor y sobre las vigas que cruzan el techo, donde ya se han comenzando los trabajos. “Están apoyadas en las paredes de piedra y se cree que por ahí entró la humedad y las termitas”, indica Nadín.
“Estos trabajos de restauración pueden superar los 60.000 euros. Además de la comida, estamos vendiendo detalles como figuras, joyeros y santos en la entrada de la Iglesia y tenemos la intención de hacer una campaña de crowdfunding”, señala Celia Martínez, muy preocupada por la situación del santuario.
El espectacular retablo esconde en la parte trasera unas pinturas que pueden datar del siglo XII, que es cuando se fundó el monasterio benedictino femenino, “por eso se llama Santa Eulalia de Donas, porque en ese convento había mujeres”, matiza Celia.


