Fotografía cortesía de María Cristina Lomba Álvarez.

La parroquia de San Juan de Tabagón, en el municipio de O Rosal, conmemora este año su bicentenario (1826-2026), una efeméride que será celebrada por todo lo alto el próximo 24 de junio, coincidiendo con la festividad de su patrón. La actual comisión de fiestas ya trabaja en la organización de un programa especial para recordar dos siglos de historia, identidad y vida comunitaria.

El origen de la parroquia se remonta al 31 de marzo de 1826, fecha en la que tomó posesión su primer párroco, Manuel Francisco Truyteiro, dando inicio oficial a la actividad religiosa en la nueva iglesia. Sin embargo, su creación fue el resultado de un largo proceso iniciado décadas antes, cuando los vecinos de la zona, conocida como “los mixtos de Tabagón y las Eiras”, comenzaron a reclamar su independencia parroquial debido a la distancia con las iglesias de referencia y al crecimiento social y económico del lugar.

A finales del siglo XVIII, esta demanda vecinal fue elevada al obispado de Tui y posteriormente al Estado, que respaldó la creación de la parroquia mediante diversas disposiciones. Así lo explica el historiador Joaquín Miguel Villa Álvarez: “Foi un proceso longo no que a veciñanza tivo un papel clave, demostrando xa daquela unha forte identidade propia e vontade de autoxestión”.

La construcción del templo, iniciada en 1804, sufrió interrupciones por la invasión francesa y diversos conflictos, hasta su finalización en 1816. Posteriormente, en 1820, el obispo de Tui decretó oficialmente la creación de la parroquia, que sería ratificada por el rey Fernando VII en 1822.

Desde entonces, San Juan de Tabagón ha sido un punto de referencia para generaciones de vecinos, no solo en el ámbito religioso, sino también social y cultural. En 1926 ya se celebró su centenario con importantes mejoras para el entorno, como la urbanización del camino de acceso a la iglesia, un legado que aún hoy forma parte del paisaje local.

Para este 2026, el bicentenario se presenta como una oportunidad para poner en valor ese pasado y proyectarlo hacia el futuro. Desde la organización destacan que “este aniversario é unha ocasión para lembrar de onde vimos, pero tamén para reforzar o sentimento de pertenza e seguir construíndo comunidade”.

La celebración culminará el día de San Juan, con actos que combinarán tradición, historia y participación vecinal, en una parroquia que, doscientos años después, sigue siendo símbolo de identidad y cohesión en el corazón de O Rosal.