El Concello do Rosal continúa tejiendo comunidad y creatividad a través de sus Obradoiros de Outono, que esta vez propone una experiencia diferente, un taller de macramé en el que las manos serán las únicas herramientas necesarias para crear objetos únicos a partir de algodón reciclado.

La cita será el sábado 15 de noviembre, de 10:00 a 14:00 horas, en el Muíño das Aceñas, y estará dirigida por la artesana Ana Loredo, de Nai Deseños, quien guiará a los participantes en el proceso de confección de su propio bolso tejido a mano. A través de esta técnica tradicional, los asistentes aprenderán a dar forma y volumen a distintos objetos como flores, cestas o tapices, en una actividad que combina arte, tradición y sostenibilidad.

El taller está abierto a toda la ciudadanía, aunque tendrán prioridad los menores de 30 años, y cuenta con un precio reducido de 24 euros. Las plazas son limitadas, y la inscripción ya puede realizarse a través del formulario disponible en la página web del Concello.

La alcaldesa de O Rosal, Ánxela Fernández Callís, destacó la importancia de este tipo de propuestas, que buscan fortalecer el tejido social a través de la creatividad compartida. “Estas iniciativas contribúen a fortalecer a nosa identidade como comunidade creativa e sostible, ofrecendo espazos para aprender, compartir e desfrutar dun tempo de calma e creación colectiva”, subrayó la regidora, quien recordó que los Obradoiros de Outono son ya “unha cita consolidada no calendario cultural rosaleiro, un espazo onde o coñecemento artesanal e a innovación se dan a man”.

Por su parte, el concejal de Xuventude, Alejandro González, señaló el valor educativo y emocional de estas actividades. “A boa acollida que sempre teñen estes obradoiros entre a mocidade e a veciñanza demostra que son unha oportunidade para descubrir novas habilidades, desconectar das pantallas e conectar coa creatividade e coa natureza.

Con este nuevo taller, el Concello do Rosal reafirma su apuesta por la formación, la sostenibilidad y la cultura participativa, fomentando espacios intergeneracionales donde el aprendizaje práctico se convierte también en un acto de bienestar y de conexión con el territorio.