The Corrs ha llegado a Vigo en su gira por España con un repertorio de las canciones que han marcado sus más de treinta años de carrera. En el Auditorio de Castrelos, los cuatro hermanos irlandeses se encontraron con un público entregado desde el primer momento, que cantó prácticamente todas las canciones.
El concierto fue sencillo con una canción detrás de otra, pocas interrupciones y un catálogo repleto de éxitos capaz de sostener toda la noche. Only When I Sleep abrió una actuación en la que fueron apareciendo temas como Give Me a Reason, Forgiven, Summer Sunshine, What Can I Do, Little Wing, Old Town, Radio, Queen of Hollywood y la versión de Dreams, de Fleetwood Mac.
Los grandes éxitos se fueron acumulando especialmente en la recta final. I Never Loved You Anyway y So Young precedieron a Runaway, uno de los momentos que mejor resumió la conexión entre el grupo y sus seguidores.
Entre los grandes clásicos también hubo espacio para White Light, perteneciente al álbum homónimo con el que The Corrs regresaron en 2015 después de una década sin publicar un disco de estudio.
Aquel regreso inició una nueva etapa para una banda que había alcanzado una enorme popularidad internacional entre finales de los años noventa y principios de los 2000.
Más de treinta años después, la fórmula continúa siendo perfectamente reconocible. Andrea Corr sigue al frente del grupo; Sharon alterna especialmente el violín con las voces; Caroline se ocupa de la batería y las percusiones, y Jim toca la guitarra y los teclados.
Junto a los cuatro hermanos actúan Keith Duffy, al bajo, y Anthony Drennan, a la guitarra, dos músicos vinculados desde hace años a los directos de la banda.
La música tradicional irlandesa también volvió a tener presencia en un repertorio dominado por el pop que convirtió a The Corrs en un fenómeno internacional.
The Corrs continua así su nueva visita a España sin necesidad de grandes artificios, una sucesión de canciones conocidas, cuatro hermanos que continúan encontrándose cómodos sobre el escenario y, sobre todo, un público que se sabe sus canciones de memoria.


