El Concello de Tomiño, a través del Departamento de Obras, ha arreglado varias sendas por distintos espacios naturales para que la gente que los utiliza, sobre todo después del confinamiento para pasear y hacer ejercicio, pueda hacerlo en las mejores condiciones posibles, apreciando además la riqueza ambiental y paisajística existente.

La senda del río Miño, comprendida entre el puente internacional de Goián y el límite con el Concello de O Rosal, es una de las más utilizadas por la ciudadanía para caminar o andar en bicicleta, por lo que fue una de las primeras acondicionadas, después de que el invierno y las lluvias afectaran algunas partes de la instalación. Así, fue necesario limpiar las márgenes de la senda y arreglar varias pasarelas de madera y guías laterales, así como limpiar y restituir el “xabre”, con el que la senda quedó mucho más transitable.

Al mismo tiempo, se arreglaron y se limpiaron de maleza y se acondicionaron el entorno de la Fortaleza de San Lourenzo de Goián, Lago da Pedra y río Furnia, como así también diferentes senderos de las parroquias de Sobrada, Currás y Amorín.

Del mismo modo, se están llevando a cabo obras de mantenimiento y relevo de piezas deterioradas en el pantalán de Goián.