El Concello de Tomiño ha aprobado en pleno por unanimidad una iniciativa para reclamar a la Xunta de Galicia actuaciones urgentes en las carreteras autonómicas que atraviesan el municipio, así como mejoras en las marquesinas del transporte público situadas en estas vías.

El Gobierno municipal denuncia además que el Plan de Conservación de Estradas 2026 de la provincia de Pontevedra no contempla ninguna actuación ni inversión en el término municipal tomiñés, una situación que consideran especialmente preocupante debido a la elevada dependencia del municipio de la red viaria autonómica.

La alcaldesa de Tomiño, Sandra González, lamentó durante la sesión plenaria la falta de respuesta de la administración autonómica ante una problemática que, asegura, lleva años trasladándose a la Xunta. “O estado das estradas autonómicas ao seu paso polo municipio é unha preocupación diaria para a veciñanza. Falamos de vías con moitísimo tráfico, que atravesan núcleos habitados e nas que hai persoas que teñen que desprazarse a pé sen as mínimas condicións de seguridade”, señaló la regidora.

Entre las principales demandas destaca la necesidad de actuar sobre la PO-552, la carretera que conecta Tomiño con O Rosal y A Guarda y que soporta una intensidad media cercana a los 14.000 vehículos diarios. Según el Concello, el elevado volumen de tráfico y el deterioro del firme generan importantes problemas de seguridad tanto para conductores como para peatones.

El Gobierno local advierte de que actualmente existen numerosos tramos con baches, asfaltado agrietado y ausencia de aceras o espacios seguros para caminar, una situación que se agrava especialmente durante los días de lluvia.

La alcaldesa recordó además que en julio de 2025 más de 600 vecinos y vecinas de Santa María de Tebra entregaron firmas en la Xunta reclamando aceras y mejoras de seguridad vial en la parroquia. “Son zonas con actividade económica, con paradas de transporte escolar, con movemento veciñal constante e cun tráfico moi intenso, especialmente no verán. A veciñanza leva tempo reclamando solucións e segue sen recibir respostas”, afirmó Sandra González.

El acuerdo aprobado también incluye la reclamación de una revisión integral de las marquesinas del transporte público ubicadas en las 57 paradas existentes en carreteras de titularidad autonómica dentro del municipio. El Concello denuncia el progresivo deterioro de muchas de estas instalaciones, utilizadas diariamente por alumnado y vecinos, con estructuras dañadas, roturas visibles, bancos deteriorados y escasa protección frente a las inclemencias meteorológicas.

Según explica el Gobierno municipal, los servicios técnicos elaboraron en los últimos meses un informe detallado con incidencias y documentación fotográfica que ya fue remitido en varias ocasiones a la Xunta sin obtener respuesta. Además, el Concello solicita la instalación de nuevas marquesinas en el barrio de A Tomada, en Taborda, y en el barrio do Monte, en Currás, dos puntos considerados especialmente peligrosos y donde existe una importante demanda vecinal.

Los acuerdos aprobados serán trasladados ahora a la Dirección Xeral de Mobilidade, a la Axencia Galega de Infraestruturas y a la Consellería de Infraestruturas e Mobilidade junto con toda la documentación técnica elaborada por los servicios municipales.