ALFREDO

En dos sesiones plenarias del Concello de Tomiño ya se había analizado la problemática relativa a la implantación de futuros parques eólicos, tanto en A Serra da Groba como a nivel de la comunidad autónoma, por considerar “opaco” el modelo seguido en la adjudicación y tramitación de los dichos parques.

Paralelamente, el Concello exige a la Consellería de Industria la paralización de los proyectos en marcha, y la modificación de la normativa que los regula. Ante la reciente publicación y exposición pública del proyecto sectorial de incidencia supramunicipal (proyecto de interés autonómico) declarado de utilidad pública, “Albariño I”, emplazado en los Concellos de Baiona, Oia y Tomiño, el Concello de Tomiño ha presentado una detallada serie de alegatos a la construcción de dichas instalaciones.

El gobierno local que encabeza Sandra González, demanda a la Xunta que desarrolle un nuevo marco regulatorio que incremente las garantías sociales, económicas y medioambientales, comenzando por diseñar un nuevo Plan Eólico que cuente con una mayor participación de agentes (asociaciones vecinales, agrarias, ecologistas, comunidades de montes, etc.) y con un amplio proceso de exposición pública con el fin de suscitar el mayor consenso posible.

Incrementar la vigilancia sobre las garantías medioambientales, paralizar todos los proyectos incluidos dentro de áreas propuestas para la ampliación de la Red Natura; impulsar un proceso participativo y promover una oficina específica con servicios presenciales y telemáticos, son solo algunas de las peticiones del Concellos de Tomiño, en cuyo territorio afectarán más directamente 2 de los 6  aerogeneradores del Parque Eólico Albariño I; una subestación transformadora, un edificio de control y parte de la conexión soterrada entre estas construcciones y las torres. “Mais as afeccións hai que medilas en conxunto, tanto do proxecto completo do Albariño I como a suma dos que están proxectados na mesma Serra, pois a Serra non entende de límites municipais” recuerda la regidora.

Asimismo, el Concello muestra total disconformidad con el alcance del inventario ambiental incluido en el Estudio de Impacto Ambiental del proyecto, considerando insuficiente el estudio y la protección de los recursos y elementos hidrológicos y solicitando un estudio más completo, que promueva, por ejemplo, la mejora del estado de los ecosistemas y el uso sostenible de las aguas. También considera insuficiente la valoración del impacto que el supuesto parque eólico causaría en la vegetación y en la fauna, especialmente en especies protegidas o amenazadas (aves, quirópteros, anfibios, reptiles, etc.); y destacando también la cercanía de la Zona de Especial Protección de las Aves del “Esteiro do Miño”.

Por último, el gobierno de Tomiño destaca la grave afectación que el parque causará en el paisaje de A Serra da Groba; una zona clasificada como Área de Especial Interés Paisajístico.

Todos los municipios afectados, tanto del Baixo Miño como del Val Miñor, han expuesto su rechazo a la implantación de estos parques eólicos en A Groba, y están dispuestos a trabajar conjuntamente para su paralización, como se puso de manifiesto en la última concentración en Baiona el jueves 18, en la que acudieron representantes de los 8 Concellos de las dos comarcas.