ALFREDO

Comenzó con 19 años recién cumplidos en el cuerpo de la Policía Local de Tui. Era un 2 de marzo de 1987. Poco a poco fue ascendiendo. Primero como oficial en 2008 y, ahora, Inspector Jefe en prácticas, hasta que haga el curso de titulación oficial en la Academia Galega de Seguridade Pública (AGASP). Como es obligatorio ser universitario para este cargo, se sacó la diplomatura de criminología en la Universidad de Vigo.

Manuel Arca Caeiro tiene 52 años y lleva 33 en el cuerpo de la Policía Local de Tui. Estuvo 12 años en el turno de noche “cuando la movida de Tui. Las calles de la ciudad se llenaban con cinco o seis mil jóvenes que venían de fiesta. Deteníamos a una persona cada fin de semana. Era muy peligroso”, señala el veterano agente.

En todos estos años de profesión arraigada, Arca recuerda con mucha tristeza la explosión del almacén clandestino de Paramos. “Era dantesco. Parecía un campo de batalla. Todo estaba destruido, en ruinas. Sin duda alguna, el peor día de mi vida profesional, imposible de olvidar”, apunta. Tampoco se olvida de la oleada de incendios o de los duros momentos en el que vecinos de Tui se encerraron dos meses en el Concello por la preferentes.

En 1999, Arca recibió la Insignia del Concello por salvar a un joven de morir en el monte Aloia por un ajuste de cuentas. “Unos delincuentes lo habían sacado a tiros de un bar de Budiño y lo llevaron en un coche al monte para pegarle un tiro. Un compañero y yo llegamos justo a tiempo para salvarle la vida”, manifiesta el Inspector emocionado por hacer un buen trabajo.

En la actualidad, Arca tira de las riendas de una plantilla formada por seis agentes y seis auxiliares. “Hago el servicio como uno más de la plantilla. Estoy en la calle haciendo guardias. No les mando hacer nada que yo no haga. Ahora hay más unión entre nosotros, hay más compañerismo”, explica.

A pesar de que cuatro de ellos han dado positivo en coronavirus, uno ya recuperado, siguen haciendo su trabajo diario al servicio del ciudadano. “Estamos recibiendo unas cien llamadas al día preguntando por información sobre el COVID-19. Que se puede hacer y que no. La gente de Tui se portó de diez con el confinamiento. Por las mañanas había algún movimiento, pero por las tardes, parecía una ciudad fantasma”, declara.

En todo el tiempo que llevamos de estado de alarma, tan sólo han puesto 20 multas por saltarse el confinamiento. “Sólo multamos a la gente que, tras avisarles la primera vez, se salta la cuarentena”. El pasado viernes sancionaron a dos jóvenes de Randufe que estaban haciendo trompos en el polígono de Áreas. El conductor no tenia carnet de conducir.

Queremos agradecer al alcalde de Tui, Enrique Cabaleiro, y al resto de la corporación por implicarse con nosotros. Nunca tuvimos falta de medios, ni de mascarillas, ni de guantes. Tengo una plantilla que está dispuesta a todo, a hacer lo que haga falta y el tiempo que haga falta, son unos auténticos profesionales a pesar de ser la plantilla peor pagada de la zona. Compañeros de otros concellos cercanos cobran entre 300 y 500 euros más que nosotros. Tenemos la esperanza puesta en el alcalde, que este año o el próximo, se comprometió a subirnos el sueldo”, asegura el Inspector.

Pero no todo es trabajo policial. Su segunda pasión es el deporte. Trabajaba por las tardes como monitor en el gimnasio Disom de Tui, con el que actualmente colabora. Comenzó con el Kung-fu haciendo artes marciales, donde alcanzó ser cinturón negro cuarto dan. También logró el título profesor. Impartía clases de defensa personal a personas particulares y a agentes de los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado.

Tras el Kung-fu, Arca se introdujo en el mundo de culturismo. Su esfuerzo “pasando hambre” dio sus frutos en el 2004 cuando logró el campeonato gallego y el campeonato del norte de España en peso pesado con 107 kilos. Al mismo tiempo, alcanzó la cuarta posición en Canarias del campeonato de España en la misma categoría.

Luego vendría el Powerlifting (levantamiento de peso), donde compitió en varios campeonatos con una marca personal de 340 kilos. Pero en 2008, en un entrenamiento del campeonato de Europa, rompió un tríceps que lo llevó a abandonar la competición.