La Universidad de Vigo se impuso este viernes a las universidades de Cádiz y Carlos III de Madrid en la final del Desafío OptiDrone, un certamen nacional que reta al estudiantado a diseñar drones más eficientes mediante técnicas avanzadas de diseño generativo y optimización topológica.
El protagonista de la jornada fue Carlos Calvillo Romero, estudiante de 3º de Ingeniería Aeroespacial del Campus de Ourense, que se alzó con el primer premio frente a los seis finalistas.
La final, celebrada en formato híbrido en la HTA de la Zona Franca de Vigo —la incubadora de alta tecnología ubicada en Bouzas—, contó con la presencia del delegado del Estado en la Zona Franca, David Regades, y con representantes del Grupo de Enxeñaría de Fabricación (GEF) y del grupo de innovación docente Empresa e Innovación (Gidein), impulsores del concurso.
Ambos equipos colaboran para fomentar entre el alumnado el uso de herramientas que permiten, desde el diseño conceptual, integrar modelos estructurales, estudios de materiales e incluso parámetros de fabricación.
El jurado internacional distinguió el dron presentado por Calvillo entre las seis propuestas finalistas, tres de ellas procedentes también de la UVigo. El segundo premio recayó en un estudiante de la Universidad de Cádiz, mientras que el tercero fue para un alumno de la Universidad Carlos III de Madrid. El delegado David Regades felicitó a todos los participantes y destacó el nivel alcanzado.
Regades puso en valor el rol estratégico de la Universidad de Vigo en proyectos transformadores, citando como ejemplo la planta de semiconductores fotónicos. También subrayó la fortaleza del sector aeronáutico y aeroespacial en Galicia, impulsado por el HUB de Porto do Molle y por empresas punteras del ámbito estatal.
Ante un grupo de estudiantes del IES Santo Tomé de Freixeiro, presentes en la actividad, lanzó un mensaje directo para animarlos a interesarse por las ingenierías, “especialmente a las chicas para que pronto tengamos a muchas mujeres en las carreras STEAM”.
El Desafío OptiDrone celebraba este año su primera edición. La fase inicial, abierta a centros de toda España, se desarrolló mediante una votación popular en LinkedIn. Ya en la final, los proyectos fueron defendidos en directo por sus autores, que mostraron cómo la aplicación combinada de diseño generativo y optimización topológica permite crear estructuras más ligeras, resistentes y sostenibles.
