En el barrio de A Regueira, en San Andrés de Comesaña (Vigo), la Navidad brilla con luz propia gracias a la iniciativa de Erika Vila y su marido, Samuel González, quienes han decidido competir, con reivindicación, con el alcalde de Vigo, Abel Caballero, instalando en su finca un árbol de Navidad de 20 metros iluminado con miles de LED.
«Ya que no las pone él, las ponemos nosotros», afirma la pareja, que lleva tres años decorando su casa con un despliegue que ha ido creciendo hasta convertirse en todo un fenómeno en el barrio.
La familia comenzó esta aventura en 2023 con un árbol de 6 metros de altura. En 2024 lo ampliaron a 12 y este año, motivados por la ausencia total de iluminación navideña municipal en su barrio, se propusieron dar un paso más, 20 metros de altura, instalados íntegramente «con fuerza humana».
«El temporal nos complicó bastante la instalación. Tuvimos que parar por la lluvia, pero cuando mejoró, soltamos los cordeles que lo mantenían a 12 metros, y entre todos lo subimos poco a poco, sin grúas ni elevadores«, explica Samuel, orgulloso del resultado.
El árbol cuenta con un mástil central de hierro de 6 metros con dos tubos interiores, y un sistema de pasadores para ir afianzando la estructura según ascendía. Para las próximas Navidades planean reforzarlo aún más. «La base está preparada para llegar a los 40 metros dentro de un par de años», adelanta Samuel.
La instalación navideña, que incluye también una estrella de 5 puntas y 2 metros de diámetro con unas 200 luces LED, que el próximo año será en 3D, se completa con 35 tiras de 20 metros cada una. En total, el árbol suma unas 8.000 luces, aunque la finca entera alcanza ya las 25.000.
Además del gigantesco árbol, el jardín acoge versiones reducidas de los árboles de años anteriores y cuenta con un sinfín de decoraciones, muñecos de nieve, hinchables, farolas, pérgolas iluminadas, figuras colocadas sobre el estanque, suelos luminosos, ocho arbolitos en el muro, setos con iluminación en picos e incluso un Papá Noel entrando por la chimenea para dejar un regalo en la parrilla. Dentro de la vivienda, otros tres árboles adornan cada planta.
El proyecto comenzó a montarse a principios de noviembre, justo cuando en el centro de Vigo se inauguraba oficialmente el alumbrado municipal. «Mientras Caballero encendía el árbol, nosotros estábamos aquí montando luces», explican.
Trabajaron desde las ocho de la tarde hasta las tres o cuatro de la madrugada, día tras día.
«Éramos unas seis personas, nosotros, vecinos, amigos y compañeros de mi empresa de jardinería. Cenábamos, seguíamos montando… y así durante unas semanas», recuerda Samuel.
El encendido oficial se celebró este sábado 22 de noviembre a las 20:00 horas, con una pequeña fiesta vecinal, fuegos de luces, pinchos y una cuenta atrás, «como hace Abel Caballero», para activar la iluminación “con una seta”.
El árbol permanecerá encendido cada día de 19:00 a 00:00 horas, hasta el 6 de enero.
La pareja invita a cualquier persona a acercarse. «Se puede visitar sin problema ninguno. No tiene música, eso sí».
Erika y Samuel mandan un mensaje claro a Abel caballero, «que ilumine más. Y que a ver si algún año viene él también a encender las luces aquí. Lo avisamos todos los años, pero siempre marcha a la competencia», dicen entre risas.
