La parroquia tomiñesa de Forcadela vive desde hace dos semanas una situación insostenible debido a una plaga masiva de moscas que impide a sus vecinos desarrollar su vida con normalidad y que ha forzado a un negocio local, la Bodega Los Rodríguez, a cerrar sus puertas temporalmente.
La propietaria del establecimiento, Ana Belén Rodríguez, asegura que ha contactado con la Xunta, el Concello y la Policía Local sin obtener una solución clara. «Temos aquí unha praga de moscas que realmente non se sabe de onde vén. Estamos fartos de reclamar. Chamei á Xunta, o Concello, á Policía Local e non me dan respostas do que pasa. Síntome impotente. Non podo cociñar, as moscas caen na comida e os clientes márchanse”, lamenta.
El fin de semana pasado tuvo que anular varias reservas y teme que, si la situación no se resuelve antes del jueves, tendrá que cancelar las reservas del próximo fin de semana, afectando a unas 20 mesas y 60 personas, con las consiguientes perdidas económicas. «Quero dicirlle aos meus clientes que non é cousa miña, que realmente é unha cousa xeral e eu estou a facer todo o posible por solucionar o problema para poder traballar», sostiene Rodríguez que se ve impotente ante esta situación y cree que todo empezó «a raíz dunha leira que labraron, fresaron e botaron cachicha (estiércol de ave)».
La empresaria contrató de urgencia a una empresa de control de plagas, cuyos técnicos se sorprendieron por la magnitud del problema. Sin embargo, el tratamiento aplicado no ha sido suficiente para frenar la invasión, que afecta también a otras viviendas de la zona.
Vecinos como Lucía Rodríguez explican que no pueden comer ni cocinar sin que las moscas se posen en la comida, el pelo o la cara. “É un sen vivir. Boto flis e non hai maneira. As xanelas, o churrasqueiro, dentro da casa, está todo cheo de moscas, cóllelas coas mans e tes que deixar para comer”, denuncia esta vecina de Forcadela, quien asegura que llamó a Seprona «e dixéronme que era cousa do Concello».
Otro residente, Manuel Ángel Suárez, apunta a posibles causas como la tala de árboles para plantar viñedos donde crían las aves que comen las moscas, el uso de plaguicidas y la acumulación de estiércol. “A mosca cría onde hai estercos e porcalladas, non no medio da estrada nin no prato da comida. Hai que actuar nos puntos crave para cortar o problema, se non, imos ter que confinarnos ”, afirma.
Los afectados reclaman una intervención urgente de las autoridades para identificar el origen de la plaga y erradicarla, advirtiendo de que, si no se actúa de inmediato, la situación podría prolongarse y agravar las pérdidas económicas y la incomodidad para todo el vecindario.

