El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, resaltó este martes que el Gobierno autonómico acaba de aprobar el proyecto de trazado para habilitar una senda peatonal y ciclista entre Vigo y Nigrán que contará con una inversión de más de 5 millones de euros. «É unha obra que demanda a xente e que permite fomentar a vida saudable e promover municipios máis amables que pensen nas persoas e non só nos coches«, indicó.
Rueda, acompañado de la conselleira de Vivenda e Planificación de Infraestructuras, María Martínez Allegue, aseguró que el objetivo es favorecer una movilidad segura y sostenible en una de los entornos más poblados y turísticos de Galicia, donde son muy habituales los desplazamientos entre la ciudad de Vigo y villas como Baiona o Nigrán.
“Está pensada para a xente que vive aquí, pero tamén é unha maneira de atraer turistas. Por esta zona pasa o Camiño Portugués da Costa que está tendo un auxe espectacular e tamén hai que pensar nos peregrinos que transiten por aquí”, destacó.
El proyecto prevé ampliar, mejorar y replantear la senda ya existente en paralelo a la carretera PO-325 entre Vigo y A Ramallosa, en el Concello de Nigrán. La previsión es licitar las obras, que tendrán lugar en un tramo de 13,3 kilómetros, a finales de este año.
En concreto, se va a ejecutar una senda con una sección tipo de tres metros de ancho y en aquellos puntos donde no se dispone de uno ancho suficiente, se habilitarán puntos de descanso para los usuarios. La senda contará con zonas verdes, nuevo mobiliario urbano como bancos y papeleras así como áreas para aparcar las bicicletas.
Además, se habilitarán tres áreas de transferencia entre vehículo y bicicleta, para fomentar que los usuarios realicen parte del camino sin coche, y se construirá otro aparcamiento en el punto kilométrico 12+540 para reducir el tráfico en la zona.
Durante su intervención en la presentación del proyecto, Rueda enmarcó esta medida en la apuesta de la Xunta por fomentar una movilidad segura y sostenible a través del Plan de sendas que permitió habilitar más de 300 nuevos kilómetros de itinerarios para peatones y ciclistas en los últimos años por toda Galicia. Tal y como explicó, el Gobierno gallego destinará otros 70 millones de euros hasta el 2027 para ejecutar 120 nuevos kilómetros de sendas.
Por otra parte, Rueda destacó el objetivo de la Xunta de convertir la PO-325 en una carretera inteligente aprovechando las oportunidades que ofrece la tecnología para mejorar la seguridad vial.
Tal y como explicó, el Gobierno gallego en colaboración con el Centro tecnológico de automoción de Galicia, va a implantar diferentes sistemas que permitirán obtener información en tiempo real sobre esta vía. De este modo, los vehículos que cuenten con el sistema V2X, podrán recibir avisos ante la presencia de peatones o ciclistas así como datos sobre la climatología, atascos, accidentes o cualquier otra incidencia en la carretera.
La carretera inteligente contará con un sistema de detección de vídeo que se colocará en ocho puntos en los que se considera que puede haber más peligro por la interacción entre vehículos, peatones y ciclistas.

