La Policía Nacional ha detectado en Vigo un repunte de las estafas relacionadas con supuestas plataformas de inversión que prometen elevados beneficios económicos en poco tiempo y con un riesgo prácticamente inexistente.

En las últimas semanas se han registrado nuevas denuncias de afectados, entre ellas la de una persona que perdió cerca de 100.000 euros tras confiar en una de estas falsas oportunidades financieras.

Según explican los investigadores, los delincuentes utilizan anuncios en redes sociales, aplicaciones de mensajería, foros de internet e incluso vídeos creados mediante inteligencia artificial en los que aparecen personajes famosos recomendando inversiones aparentemente seguras y rentables. El objetivo es captar la atención de potenciales inversores ofreciendo beneficios extraordinarios vinculados, en muchos casos, a acciones de grandes empresas o a operaciones con criptomonedas.

Una vez que la víctima muestra interés, los estafadores establecen contacto de forma inmediata mediante llamadas telefónicas, correos electrónicos o mensajes directos. A partir de ese momento comienza un proceso de persuasión para convencerla de realizar una primera transferencia bancaria, generalmente de una cantidad reducida.

La estrategia suele incluir un primer ingreso a favor de la víctima, superior a la cantidad inicialmente invertida. Este movimiento busca generar confianza y hacer creer que la inversión está funcionando correctamente.

Animadas por estos supuestos beneficios, muchas personas incrementan progresivamente las cantidades transferidas. Es entonces cuando los estafadores intensifican el fraude y llegan incluso a solicitar la instalación de programas de control remoto en ordenadores o teléfonos móviles, argumentando que así podrán gestionar mejor las operaciones financieras.

Con acceso a los dispositivos, los delincuentes pueden operar directamente en las cuentas bancarias o plataformas digitales de sus víctimas sin apenas obstáculos.

En fases más avanzadas del engaño, los estafadores solicitan fotografías del DNI, imágenes personales o datos privados con el pretexto de verificar la identidad del inversor. Esta documentación es utilizada posteriormente para abrir cuentas en plataformas de compraventa de criptomonedas.

El dinero transferido pasa entonces por múltiples operaciones y cuentas digitales, dificultando enormemente su rastreo. Finalmente, las criptomonedas son convertidas en efectivo en países con controles limitados o escasa regulación financiera.

Cuando las víctimas intentan recuperar las ganancias prometidas, aparecen nuevas exigencias económicas en forma de supuestos impuestos, comisiones, tasas administrativas o costes de transferencia. Ninguno de estos pagos permite recuperar el dinero invertido, sino que prolonga la estafa.

La Policía Nacional advierte además de una modalidad especialmente preocupante. En algunos casos, cuando la víctima descubre que ha sido engañada, vuelve a ser contactada por personas que se hacen pasar por abogados o empresas especializadas en recuperar inversiones perdidas.

Estos falsos despachos solicitan nuevos pagos por supuestos gastos notariales, judiciales o administrativos, convirtiendo a la víctima en objetivo de una segunda estafa.

Ante esta situación, la Policía Nacional recuerda la importancia de extremar las precauciones antes de realizar cualquier inversión financiera. Los expertos recomiendan desconfiar de las ofertas que prometen altas rentabilidades con riesgos mínimos, verificar que las plataformas estén autorizadas por los organismos reguladores y consultar siempre con profesionales acreditados.

Asimismo, insisten en NO enviar fotografías del DNI, datos personales sensibles ni instalar programas de acceso remoto a petición de supuestos asesores financieros desconocidos.

Los agentes recuerdan que la prudencia y la verificación previa son las mejores herramientas para evitar convertirse en víctima de un fraude que cada año afecta a un mayor número de personas y que puede provocar pérdidas económicas de gran magnitud.

Fuente: Policía Nacional