Usurpan la identidad de un vecino de Sabarís y le llegan multas por valor de más de 2000 euros

Esteban Remiro Mallo de 49 años y vecino de Sabarís, aunque natural de Vigo, es un “sin techo” que está viviendo en la casa de dos hermanas octogenarias de Sabarís. Ellas lo acogieron a cambio de que él cuidara la finca y los animales de la casa. No tiene recursos económicos para poder pagar un alquiler, ni siquiera puede pagar un billete de autobús para ir a Vigo a visitar a su madre.

Aún le dura el susto a este vecino de Sabarís, cuando le empezaron a llegar a casa de su madre un montón de cartas de la Dirección General de Tráfico. Por el momento le han llegado siete multas de tráfico, cuando él ya ni recuerda la última vez que conducía su coche, un turismo que tuvo que vender hace 5 años por necesidades económicas. En cuanto abrió las cartas, se puso en contacto con la DGT y se llevó otra gran sorpresa. El turismo con el que se cometieron las numerosas infracciones al volante es un todoterreno de alta gama y además, se encontró con que era el conductor habitual del vehículo y como propietario de éste, un empresario del Val Miñor.

Por si fuera poco, al no poder visitar a su madre ni estar prácticamente en contacto con ella, no pudo ver lo que contenían esas cartas. Por ello, no pudo recurrir ninguna de esas multas de tráfico que superan los 2.000 euros. Alguna de las multas fue por exceso de velocidad en las carreteras del Baixo Miño, a una velocidad de casi 190 kilómetros por hora. Esteban contaba con los 15 puntos del carnet de conducir pero ahora seguramente ya no le quede ninguno. La Guardia Civil de Tráfico le ha comunicado que posiblemente le llegarán más multas al domicilio.

Desde que sabe lo de las multas, este vecino de Sabarís está esperando para poder cobrar el subsidio de desempleo, y con él poder pagar un certificado que cuesta tan sólo 8 euros en la DGT. El lunes aprovechará el “pequeño sueldo” para poner la denuncia tras lo ocurrido. Un dato curioso es que algunas de las multas fueron pagadas por el propietario del turismo.

”He tenido problemas con la familia por mis problemas económicos y pensaban que los estaba engañando por tener un coche de alta gama. Me costó mucho esclarecerlo todo”

Esas fueron las palabras de un hombre tiene como profesión domador de caballos y trabajó para este importante empresario del Val Miñor como conductor para transportar caballos y de ahí es donde el empresario sacó los datos del pobre hombre. De momento el empresario no quiso hablar con él.