Vecinos de Sermán, en la parroquia gondomareña de Donas, denuncian la falta de limpieza de una finca colindante que les perjudica seriamente porque “se crían ratas y otro tipo de animales que invaden nuestras propiedades. Mi mujer está enferma y no quiere venir a casa porque les tiene miedo. Pedimos una solución urgente para acabar con todo esto”, asegura Fernando Figueroa, uno de los vecinos afectados y que afirma representar a otros cinco afectados de este barrio en una causa en la que están inmersos desde hace casi dos años y que también investiga la Valedora do Pobo.
Este vecino compró esta casa en el año 1991 como segunda residencia. “Somos de Vigo y venimos a pasar los fines de semana y el verano. En la pandemia también estuvimos aquí, pero desde hace dos años se descuidó la limpieza de la finca colindante y es imposible vivir así”, indica.
La Valedora do Pobo abrió una investigación a raíz de la primera denuncia vecinal, en septiembre del 2021, y el Concello de Gondomar también tiene abiertos varios expedientes, uno de ellos por incumplir la ordenanza municipal de ornato. «El último fue la semana pasa y también se le informó sobre estas actuaciones a la Valedora do Pobo«, afirmó el edil de Medio Ambiente, Brais Misa.
«Se trata de un conflicto entre particulares y el Concello abrió expediente en el 2021 a raíz de la denuncia de un vecino que afirmó representar a otros cinco. Desde entonces, ya se han hecho más de ocho inspecciones y se impuso una multa coercitiva de 300 euros el pasado 22 de diciembre por una ejecución defectuosa de las actuaciones de limpieza y corta que se requirió a los propietarios en su momento», indicó el edil. Los propietarios de la parcela habían iniciado las labores pero no se ajustaban a lo requerido y se incumplía el deber de ornato y salubridad.
El departamento de Medio Ambiente del Concello de Gondomar da a los propietarios de la finca un plazo máximo de quince días desde la recepción de la resolución, el pasado 13 de abril, para que cumplan con las actuaciones. «Como consecuencia del incumplimiento de su deber de ornato y salubridad, tienen la obligación de realizar la poda de las ramas de los árboles hasta que no invadan el tendido eléctrico ni el camino. Transcurrido el plazo sin que se diese cumplimiento a lo que se ordena, se procederá a la imposición de multas coercitivas», señalan.
Misa aseguró que el expediente continúa abierto con independencia de los que se hayan podido tramitar en otros departamentos municipales ya que, en su día, los vecinos denunciaron también presuntos excesos de ruido en el recinto. «Reclamamos la limpieza de la finca, que no nos invada su maleza, que corten todo lo que está pegado a nuestras propiedades para acabar con las ratas, queremos soluciones ya y vivir tranquilos», finaliza Figueroa.
