El Pleno del Concello de Vigo dio este lunes un paso decisivo en la regulación del mercado de alojamientos turísticos con la aprobación inicial de la ordenanza que regulará las viviendas de uso turístico en la ciudad. La norma salió adelante con los votos favorables del PSOE, mientras que PP y BNG votaron en contra.
La concejala de Urbanismo, María Xosé Caride, defendió que el texto supone “un marco claro e garantista” para ordenar una actividad en crecimiento. Según explicó, “esta nova normativa enmárcase no novo PXOM, que xa regula o uso terciario para este tipo de actividades”, y recordó que las viviendas turísticas “son establecementos destinados ao aloxamento temporal, sen carácter de residencia habitual”.
La edil subrayó que la ordenanza busca equilibrar el desarrollo económico con el derecho a la vivienda y la convivencia vecinal. En este sentido, destacó que la norma establece la obligatoriedad de contar con el correspondiente título habilitante antes de iniciar la actividad.
“A obrigatoriedade de contar co título habilitante proporciona seguridade xurídica tanto aos titulares das vivendas como aos veciños e veciñas”, afirmó Caride durante el debate plenario.
Entre los aspectos más relevantes del texto figura la delimitación de los espacios donde podrán implantarse estas viviendas. Solo podrán ubicarse en edificios de uso completo destinados íntegramente a esta finalidad o en plantas bajas y altas, siempre que se garantice la independencia de acceso respecto a las viviendas residenciales.
Asimismo, la ordenanza prohíbe expresamente su implantación en inmuebles que hayan sido rehabilitados o reformados con ayudas públicas o que cuenten con algún tipo de protección.
La concejala también avanzó que el Concello podrá actuar en caso de detectar una elevada concentración de este tipo de alojamientos. “O Concello de Vigo poderá declarar, previo estudo e tramitación administrativa, determinadas áreas, barrios, rúas ou zonas do termo municipal como zonas saturadas ou de intensidade limitada”, explicó, abriendo la puerta a futuras restricciones en función de la evolución del mercado.
Nueva ordenanza para agilizar licencias
En la misma sesión, el Pleno aprobó inicialmente una nueva ordenanza reguladora de licencias con el objetivo de agilizar los procedimientos administrativos y fomentar la actividad económica.
La propuesta contempla la reducción de los plazos de tramitación para obras y actividades de bajo impacto, permitiendo iniciar determinados trabajos mediante comunicación previa o declaración responsable, sin necesidad de esperar la concesión de licencia municipal.
Esta simplificación afectará especialmente a actuaciones menores en viviendas y locales, así como a la apertura de negocios de bajo riesgo. Además, el texto incorpora novedades en materia de sostenibilidad y movilidad, regulando la instalación de puntos de recarga de vehículos eléctricos y sistemas de energías renovables en cubiertas de edificios.
No obstante, Caride matizó que las intervenciones en edificios históricos, de alto riesgo o que afecten a elementos estructurales o protegidos seguirán requiriendo licencia urbanística tradicional. “As obras en edificios históricos ou que afecten a elementos protexidos seguirán precisando licenza, garantindo a protección do patrimonio e a seguridade das actuacións”, señaló.
Ambas ordenanzas, tras su aprobación inicial, se someterán ahora a un período de información pública de 30 días hábiles para la presentación de alegaciones o sugerencias. En caso de no registrarse objeciones, quedarán aprobadas de forma definitiva; si las hubiera, deberán resolverse en un nuevo debate plenario antes de su entrada en vigor.
