Ana Durán

El Concello de Vigo ha dado un nuevo paso para regular las viviendas de uso turístico con el objetivo de garantizar la seguridad jurídica, la convivencia vecinal y el derecho a la vivienda. El alcalde, Abel Caballero, anunció la aprobación en Xunta de Goberno del proyecto de ordenanza que establecerá el marco normativo para este tipo de alojamientos en la ciudad.

Según explicó el regidor, la nueva normativa se enmarca dentro del nuevo Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM), que ya contempla el uso terciario para este tipo de actividades. Caballero recordó que las viviendas de uso turístico son “establecementos destinados ao aloxamento temporal, sen carácter de residencia habitual”, subrayando así que no pueden equipararse a una vivienda residencial permanente.

Uno de los pilares de la ordenanza es la obligatoriedad de contar con el correspondiente título habilitante como condición previa para explotar la actividad. En palabras del alcalde, “esta actuación proporciona seguridade xurídica tanto aos titulares das vivendas como aos veciños e veciñas”, al establecer reglas claras y homogéneas para todos los implicados.

La normativa fija también limitaciones urbanísticas precisas. Las viviendas turísticas solo podrán ubicarse en edificios destinados íntegramente a este uso o en plantas bajas y altas, siempre que se garantice la independencia de accesos respecto a las viviendas residenciales.

Además, se prohíbe expresamente su implantación en inmuebles que hayan sido objeto de rehabilitación o reforma con ayudas públicas, así como en aquellos que cuenten con algún tipo de protección.

Caballero avanzó asimismo que el Concello podrá declarar, tras el correspondiente estudio y tramitación administrativa, determinadas áreas, barrios o calles como zonas saturadas o de intensidad limitada para el uso de viviendas turísticas, una medida pensada para preservar el equilibrio entre la actividad turística y la vida cotidiana de los barrios.

En cuanto al procedimiento, el proyecto de ordenanza será aprobado inicialmente por el Pleno municipal y se someterá después a un periodo de información pública de 30 días hábiles, durante el cual la ciudadanía podrá presentar alegaciones o sugerencias.

Si no se presentan reclamaciones, la ordenanza quedará aprobada de forma definitiva; en caso contrario, será necesario elaborar el dictamen correspondiente y someterlo de nuevo a la aprobación final del Pleno.

Con esta iniciativa, el gobierno municipal busca anticiparse a los problemas derivados del crecimiento de este tipo de alojamientos y dotar a Vigo de una regulación clara y equilibrada que compatibilice el desarrollo turístico con el derecho a la vivienda y la convivencia vecinal.