El alcalde de Vigo, Abel Caballero, informó del envío este lunes de una carta a la Xunta de Galicia para reiterar la posición del Concello sobre la candidatura de las islas Cíes a Patrimonio de la Humanidad y Geoparque Mundial de la UNESCO, las dos máximas distinciones que otorga la Organización de las Naciones Unidas. Un objetivo por el que el Concello lleva 20 años trabajando.

En la misiva, el Gobierno local deja clara, una vez más, su postura respecto a la candidatura de las islas. «Unha vez máis, a nosa posición sobre a candidatura das Cíes a Patrimonio da Humanidade e Xeoparque Mundial da UNESCO, as dúas máximas cualificacións».

Caballero explicó que la Xunta solicitó por escrito al Concello que renuncie a estas dos distinciones. «A Xunta de Galicia pediu por escrito ao Concello que renuncie a que as illas Cíes sexan Patrimonio da Humanidade e Xeoparque da UNESCO. Queren que rebaixemos a calidade do recoñecemento e de ningún modo imos renunciar«, afirmó el alcalde.

El regidor defendió que el archipiélago cuenta con los méritos necesarios para aspirar a ambas figuras internacionales y reivindicó su singularidad. «As Cíes teñen entidade propia e cumpren cos requisitos«, señaló.

El alcalde también cuestionó la intención de la Administración autonómica de rebajar el alcance de la candidatura. Según denunció, la Xunta pretende limitar el reconocimiento a una categoría inferior, después de años de desacuerdos en torno a la iniciativa impulsada por Vigo.

Caballero censuró que el Gobierno gallego quiera reducir la candidatura a la «cuarta categoría» después de, según sus palabras, llevar «case 10 anos boicoteándoa«. Asimismo, reprochó a la Xunta su falta de implicación en el proyecto y aseguró que no ha celebrado «nin sequera unha reunión sobre Cíes Patrimonio da Humanidade«.

El regidor contrapuso esta situación con los intentos de la Xunta de conseguir el reconocimiento internacional para la Ribeira Sacra. En este sentido, recordó que el Gobierno autonómico fracasó en sus dos intentos de lograr esa distinción con la candidatura de este territorio, al que, no obstante, calificó de forma positiva.

«A Ribeira Sacra é unha zona marabillosa», reconoció Caballero, quien utilizó este ejemplo para contextualizar sus críticas a la estrategia autonómica en materia de candidaturas a reconocimientos de la UNESCO.